Los asesinatos en México aumentaron en noviembre hasta sumar 31.688 en lo que va del año, según cifras del gobierno que apuntan a que 2019 se acerca a ser el año más violento desde que existen registros.
Los homicidios dolosos crecieron un 1,6% en noviembre, a 2.921 víctimas, frente a las 2.876 de octubre, según datos revelados por el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, como anticipo al reporte oficial de incidencia delictiva que se divulgará en los próximos días.
En 2018, México registró 33.743 asesinatos, la cifra más alta desde 1997, el primer año del que se tiene registro oficial.
Pero en lo que va de diciembre, otras 1.288 personas han sido asesinadas en México, según el conteo diario del Gabinete de Seguridad gubernamental, que recopila datos preliminares de fiscalías estatales y dependencias federales.
El gobierno de López Obrador ha planteado una nueva estrategia contra la violencia del crimen organizado basada en atacar sus causas, que para el mandatario son la pobreza, la exclusión y la falta de oportunidades, y reducir el uso de la fuerza y la persecución a los criminales.
Según muchos analistas, la creciente ola de violencia está ligada a la operación de sanguinarios cárteles del narcotráfico y a la polémica ofensiva militar con la que el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) decidió enfrentarlos desde finales de 2006 y que ha persistido en años posteriores.
Desde entonces, casi 275.000 personas han sido asesinadas en México, según cifras oficiales que no detallan cuántos de estos casos estarían ligados al crimen organizado.
Entrevistados: Miguel Garza, de la dirección de investigación del Instituto para la Seguridad y Democracia (INSYDE); el presidente del Consejo para la Paz y Derechos Humanos en México, Fernando Ruiz.





