Las autoridades de Brasil afirmaron que han comenzado a retomar el control del territorio indígena Yanomami, con el inicio de la expulsión de los miles de mineros ilegales que operan en la zona. El operativo sucede en el contexto de una crisis sanitaria, alimentaria y de seguridad en el pueblo yanomami producto de las invasiones a su territorio. Escucha el informe del corresponsal de SBS Spanish en Latinoamérica, Wilfredo Salamanca.
Sinopsis
Miles de mineros empezaron a huir de la reserva yanomami después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenara la semana pasada una zona de exclusión del espacio aéreo, impidiendo la circulación de las avionetas que usan para transportar comida y suministros.
Algunos están emprendiendo la extenuante travesía a pie. Otros, por el río Uraricoera, apiñados en barcos largos y angostos, a veces con hasta 30 pasajeros.
El ministro de Justicia, Flavio Dino, afirmó el lunes que el gobierno está desplegando más de 500 policías y soldados para expulsar a los mineros, junto a sus cocineras, prostitutas, y otros grupos atraídos hasta la selva por la fiebre del oro.
Las autoridades esperan que para el momento en que la policía empiece a desalojarlos por la fuerza, "por lo menos el 80%" de los 15.000 invasores haya salido por su cuenta.
Como primer paso, la agencia ambiental Ibama informó el miércoles que empezó a destruir bienes confiscados en las minas, incluyendo un helicóptero, una avioneta y una excavadora.
A la vez, la Policía Militar de Roraima lanzó la llamada "Operación Éxodo", para "intensificar" su presencia y prevenir "trastornos" con la población local durante la huida de los "garimpeiros".
La reserva yanomami, mayor territorio indígena de Brasil, es una de las varias reservas que sufrió una entrada masiva de mineros durante el gobierno del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), a quien los ambientalistas acusan de fomentar las invasiones.
La Policía Federal abrió en enero una investigación por posible "genocidio" contra los yanomami tras la publicación de un informe oficial que dio cuenta de la muerte de un centenar de niños menores de cinco años el año pasado por desnutrición y otras causas.
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