Bajó el telón de los Juegos Olímpicos de Río 2016, un evento pleno de matices, algunos dramáticos y otros divertidos
Ya cayó el telón de los Juegos Olímpicos de Río. Unos juegos que mucho tiempo antes de que empezaran habían acaparado la atención de todo el mundo y por razones que no tenían nada que ver con el deporte: que el virus del Zika, que la crisis política de Brasil, que la inseguridad, que los sitios de hospedaje de los atletas, en fin. Ni los mismos brasileños se sentían cómodos con ser los anfitriones de estos juegos.
Sin embargo terminaron, y la percepción general es que Brasil cumplió, el gigante latinoamericano se mostró como es, con sus defectos pero también con toda esa riqueza cultural que compartió con quienes no temieron visitarlo.
Se hicieron presentes los mejores atletas del mundo y los que se bajaron del avión a última hora, deben estar lamentándolo porque perdieron la oportunidad de dejarse ver en una vitrina mundial. En el escaparate deportivo al que llegar, es un sueño.
Los colores de Río, la samba, la alegría de la gente seguramente van a quedar en la retina de todos.
En el programa Hora 13 conversamos con la periodista brasileña Beatriz Wagner, directora del programa portugués de Radio SBS, quien nos cuenta aspectos curiosos de los juegos que se escapan al día a día de las noticias.




