El pintor Carlos Barrios llegó en la década de 1980 a Australia con su familia huyendo de la guerra civil en El Salvador. Esa experiencia marcó profundamente su vida y le da una perspectiva distinta de lo que es la felicidad, aunque esa experiencia no se la desea a nadie.
De Sídney pasó a vivir junto a su mujer y sus hijos en Robertson, un pueblito alternativo en las Southern Highlands de Nueva Gales del Sur, en donde se dedica a su arte, a trabajar con el famoso pintor John Olsen y a estar en contacto con la tierra.
Carlos Barrios nos cuenta su historia.
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