“Es un escándalo, una pena y una vergüenza que pase esto… Yo creo que nos tenemos que replantear un pacto para la ciencia, que los sistemas de investigación sean independientes; que haya una financiación constante para la ciencia e investigación, independientemente de los partidos y de los gobiernos”.
Nueva controversia envuelve al proyecto de la mina de carbón Carmichael de la compañía Adani, al darse a conocer que la supuesta aprobación por parte de los científicos de la CSIRO podría haber sido otorgada bajo presión del Gobierno.
Los correos electrónicos obtenidos por la cadena de noticias australiana ABC, a través de las leyes de libertad de información, revelan una discordancia entre lo que los científicos declararon en la aprobación y cómo fue presentado por el Gobierno.
De acuerdo con lo presentado por la ABC, en los correos electrónicos se especifica que la agencia nacional de investigación científica de Australia fue cuidadosa en no dar una aprobación categórica, ya que no contaba con toda la información. Además, por las fechas y horas en que fueron enviados dichos correos electrónicos, también se puede apreciar lo apresurado del proceso para obtener la una respuesta por parte de la CSIRO.
La científica Ana Vila Concejo, profesora asociada de la facultad de ciencias de la Universidad de Sídney, hace un análisis sobre este caso para Radio SBS.





