Con el inicio de la última semana del año de sesiones del Parlamento federal, el gobierno está volviendo su atención a la derogación de las llamadas leyes de evacuación médica, conocidas en inglés como ‘medevac’.
El Senado comenzó a debatir las polémicas leyes de evacuación médica ayer lunes, y los partidarios siguen advirtiendo contra los esfuerzos de derogación.
Las llamadas leyes de evacuación médica - aprobadas en febrero de [[2019]] en contra de los deseos del gobierno- permiten que los solicitantes de asilo gravemente enfermos y los refugiados detenidos en el extranjero sean trasladados a Australia para recibir tratamiento médico urgente.
Dos médicos australianos independientes deben recomendar para que se produzca el transporte y reconocer que no se puede administrar el tratamiento adecuado mientras la persona está detenida en el extranjero.
Antes de que se aprobara la ley, los refugiados enfermos y los solicitantes de asilo tenían que esperar hasta dos años para ser trasladados a Australia y así recibir tratamiento médico.
Ahora, en la última sesión de la semana del año, el parlamento federal debatirá si se deben derogar estas leyes.
El gobierno federal está presionando para que se revoque la legislación con el fin de salvaguardar la seguridad nacional de Australia.
Esto se da en el marco de la publicación de un nuevo informe de Save the Children, GetUp y el Centro de Recursos para Solicitantes de Asilo que afirma que el programa australiano de detención de inmigrantes en el extranjero costará a los contribuyentes más de mil millones de dólares en los próximos tres años.
Sobre el potencial impacto de la derogación de estas leyes, conversamos con el director ejecutivo de STTARTS - Servicio de Tratamiento y Rehabilitación de Supervivientes de Torturas y Traumas de NSW -, Jorge Aroche.





