El fuego de artillería pesada lanzado por el gobierno y el Banco Central (BCRA) hizo bajar la fiebre del dólar pero es difícil hallar en Argentina alguien que piense que la crisis está conjurada.
La corrida cambiaria había llevado la cotización del billete verde al récord de 23,30 pesos. El viernes bajó a 22,30 con el misil de la tasa de interés de referencia del BCRA a 40%, la más alta del mundo. Este lunes cerró a 22,33.
Así, la semana pasada Argentina vivió sus peores jornadas de inestabilidad cambiaria e incertidumbre financiera desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia en diciembre de 2015.
La opinión del economista y director de la fundación Atlas en Buenos Aires, Martin Simonetta.
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