La sobreproducción de alimentos humanos amenaza a las poblaciones animales, según un informe conjunto de la WWF y el Zoo de Londres. El delfín rosado del Amazonas es uno de estos animales que han visto disminuida drásticamente su población en los últimos 50 años.
El 69% de la fauna mundial ha mostrado una alarmante disminución en los últimos 50 años, según un reciente informe conjunto entre el Fondo Mundial para la Naturaleza y el Zoológico de Londres, quienes advirtieron de la pérdida masiva de biodiversidad animal en nuestro planeta.
Los delfines rosados de río de la Amazonia brasileña son algunos de los animales cuyo número está disminuyendo.
El informe titulado ‘Planeta Vivo’ actúa como indicador de alerta temprana sobre la salud de la naturaleza; la edición del 2022 analizó casi 32.000 poblaciones de especies.
Según el documento, el número de poblaciones de agua dulce controladas por los científicos descendió una media del 83%.
El objetivo es identificar áreas de conservación destacando las poblaciones más amenazadas, como el tiburón ballena, el tiburón tigre y el esturión europeo.
El informe bienal destaca diez zonas de alta "prioridad”, que incluyen el Himalaya, el Sudeste Asiático, la costa este de Australia, el bosque seco de Madagascar, el Rift Albertino y las montañas del Arco Oriental de África oriental, así como los bosques guineanos de África occidental.
En Sudamérica, las zonas amenazadas incluyen la Mata Atlántica, la cuenca del Amazonas y el norte de los Andes hasta Panamá.
Según la doctora Rebecca Shaw, , (WWF, por sus siglas en inglés), ‘Planeta Vivo’ es el análisis más completo de la respuesta de los animales salvajes a las presiones humanas, como la deforestación con fines de agricultura, o la contaminación.
El profesor Jon Lovett, catedrático del departamento de Desafíos Globales de la Universidad de Leeds, en Londres, afirma que la imagen que el documento presenta es un motivo de preocupación.
"Son cifras importantes. El informe dice que hay un descenso del 69% en las poblaciones de vertebrados silvestres controladas. Y algunos de esos vertebrados están cayendo aún más. Las poblaciones de agua dulce monitoreadas cayeron en un promedio de 83%. Son cifras enormes y, sí, deberíamos preocuparnos". Afirma el profesor Lovett.
La doctora Shaw cree que los cambios en las poblaciones de agua dulce también son alarmantes:
El 70% de toda el agua dulce del planeta se utiliza para producir alimentos, y cuando se extrae tanta agua de esos sistemas, se secan y se pierden esas poblaciones. Algunas de las especies que están disminuyendo más rápidamente son, por ejemplo, el esturión europeo y el delfín rosado de agua dulce del Amazonas.Rebecca Shaw, Directora científica del Fondo Mundial para la Naturaleza
"Es un golpe muy duro",Dice Shaw, quien agrega que la producción de alimentos para los humanos es una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad.
Según ella, la cantidad de alimentos que desperdiciamos demuestra que estamos produciendo demasiado y prestando muy poca atención al impacto que estamos teniendo en nuestro medio ambiente.
Estamos deforestando el planeta a un ritmo vertiginoso para producir cada vez más alimentos. Además, se desperdicia el 40% de todos los alimentos producidos. Así que gran parte de esa ineficacia repercute en el entorno natural y, por tanto, estas especies están sufriendo”.Rebecca Shaw, Directora científica del Fondo Mundial para la Naturaleza
“Una de las cosas que podemos hacer, en realidad, es ser más conscientes del tipo de alimentos que comemos, de dónde proceden, si vienen de un lugar donde hay altas tasas de deforestación o no y hacer elecciones diferentes". Recomienda la Dra. Shaw,
Por su parte, el profesor Jon Lovett afirma que el descenso de las poblaciones animales es un barómetro de problemas más amplios que acechan a nuestro medio ambiente.
"Lo que estas pérdidas indican -como un canario en una mina de carbón- es que si un área de hábitat natural como la selva amazónica se reduce en extensión y se ven estas pérdidas masivas de vertebrados, entonces lo que está indicando es que ese ecosistema está empezando a perder su funcionalidad y si la funcionalidad del Amazonas disminuye, bueno, Brasil ya lo ha visto: cambios en los regímenes de lluvias, sequías en Sao Paulo, por ejemplo". Explica el catedrático.
Pero las noticias no son todas negativas y sombrías. Según Shaw, los programas de reforestación y conservación están dando sus frutos.
Ella dice que la inversión de la tendencia a la baja de algunas especies demuestra que los humanos pueden reparar los problemas que han creado para algunas poblaciones animales.
"Cuando las poblaciones de especies, sobre todo las más cercanas y queridas, se desploman, la gente se moviliza para hacer algo al respecto. Tenemos los gorilas de montaña en Ruanda y el Congo. Esas comunidades se benefician mucho del turismo, por lo que han ampliado la cantidad de terreno que esos gorilas tienen para vivir y deambular”.
Y efectivamente, el número de gorilas de montaña en Ruanda, la República Democrática del Congo y Uganda ha aumentado de 480 a 604 desde 2010.
Shaw afirma que otro éxito es el programa para salvar tortugas Caguama en Chipre.
Hemos visto un aumento en las Caguama, porque la gente está protegiendo los nidos de estas tortugas. Están reubicando esos nidos, asegurándose de que los zorros no puedan llegar a ellos. Entonces, donde las comunidades se preocupan, ocurren grandes cosas.Rebecca Shaw, directora científica de WWF
"Y así, una de las grandes esperanzas para avanzar es que tengamos más acciones en todo el mundo para proteger las especies del planeta", finaliza la directora del Fondo Mundial para la Naturaleza.
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