Puntos destacados:
- Mare Advertencia llegará por primera vez a Australia para presentarse en el Festival de Sídney 2026, en el marco del 50.º aniversario del evento.
- La rapera zapoteca utiliza el hip-hop como una herramienta política para hablar de identidad indígena, migración, racismo y territorio desde una experiencia personal y colectiva.
- Mare compartirá escenario con el joven artista noongar INKABEE, en un encuentro que conecta luchas, memorias y voces indígenas de México y Australia.
Nacida en Oaxaca y orgullosamente zapoteca, Mare Advertencia ha convertido el hip-hop en una herramienta para decir lo que muchas veces se intenta silenciar.
Su música no busca adornar la realidad: la nombra. Racismo, migración, despojo territorial y violencia estructural atraviesan una obra que dialoga tanto con su historia personal como con las luchas colectivas de los pueblos originarios de México.
La rapera mexicana llega por primera vez a Australia para presentarse en el Festival de Sídney 2026, que celebrará su 50.º aniversario. Compartirá escenario con el joven artista noongar INKABEE, en un cruce simbólico entre territorios, memorias indígenas y nuevas generaciones de resistencia cultural.
Durante años, reconoce Mare en diálogo con 'Australia en español', intentó pasar desapercibida en un país donde el racismo estructural empuja a la invisibilidad.
El proceso de asumirse como mujer indígena zapoteca fue también un acto político: ocupar un espacio, hablar en voz alta y usar su alcance dentro de la música para contar una historia que rara vez llega a los grandes escenarios.
Crecí en un contexto donde había muchos pueblos originarios, pero no era una identidad valorada.Mare Advertencia
El rap apareció en su vida durante la adolescencia, en medio de esa sensación de no pertenecer del todo: ni al campo ni a la ciudad. “Era un limbo”, recuerda. El hip-hop le ofreció algo que otros lenguajes no: libertad absoluta para cuestionar su entorno y su propia identidad. Más de veinte años después, sigue siendo parte de su ADN.
Aunque a menudo se asocia el rap con contextos urbanos específicos, Mare encuentra una conexión profunda entre el hip-hop y las memorias indígenas. Ambas nacen de comunidades desplazadas, migrantes, obligadas a defender su territorio y su identidad frente a sistemas que niegan la diversidad.
Tiene sentido que sigan uniéndose . Hay un principio de territorio, de migración y de identidad que se mantiene vivo.Mare Advertencia
Mantener una postura política clara en la industria musical no está exento de riesgos, especialmente en un país marcado por la violencia y la militarización. Sin embargo, Mare reconoce que su visibilidad le ofrece cierta protección, una que muchas personas en los territorios no tienen. Por eso insiste en desviar el foco: “La gente que sostiene la comunidad y la lucha cotidiana es la más vulnerable, y es a ellos a quienes deberíamos estar mirando”, expresa.
Su llegada a Australia representa una sorpresa incluso para ella. “Es un territorio al que no me imaginé llegar”, confiesa. Viene con los “oídos atentos y los ojos abiertos”, dispuesta a escuchar, aprender y compartir. Para Mare, el diálogo entre pueblos indígenas y comunidades migrantes en festivales de esta escala no debería ser excepcional, sino la norma. “Eso es lo que habla de diversidad y de justicia”, sostiene.
En el marco del 50.º aniversario del Festival de Sídney, la presencia de Mare Advertencia junto al prodigio juvenil INKABEE, no solo amplía el mapa musical del evento, sino que propone algo más profundo: un encuentro entre historias que, aunque separadas por océanos, comparten la defensa del territorio, la identidad y la voz propia.
Para escuchar la entrevista con Mare Advertencia, pulsa el botón de reproducción de audio que aparece al inicio de esta página.




