Amnistía Internacional visitó Honduras para constatar si la represión "injustificada" de las fuerzas de seguridad del Estado podrían haber ocasionado la muerte de algunos de los seis fallecidos y las lesiones de algunos de los 80 heridos durante las recientes protestas por la privatización de la salud y la educación.
Desde hace dos meses, arrecieron las protestas en Honduras por supuestos planes privatizadores de la educación y salud.
Ante un paro de la policía, el gobierno sacó a efectivos militares, pero dicha represión es denunciada por un organismo internacional porque ha dejado seis muertos y varios heridos.
El presidente Juan Orlando Hernández culpó al opositor e izquierdista partido Libre, dirigido por el derrocado exmandatario Manuel Zelaya por los hechos.
Los familiares de algunas de las víctimas han acampado en el cementerio para resguardar los cadáveres y evitar que desparezca la evidencia que potencialmente incriminaría a las fuerzas del Estado.




