En Australia existen leyes laborales promulgadas para prevenir la muerte, lesiones o enfermedades de todos los empleados en sus sitios de trabajo.
Todos los trabajadores en Australia tienen el derecho a realizar sus labores en un lugar seguro.
Las leyes que protegen a la fuerza laboral requieren a todos los empleadores, que ofrezcan un entorno laboral seguro, para evitar que un trabajador se lastime o enferme.
Sin embargo cifras proporcionadas por la oficina australiana de Estadísticas muestran que durante el periodo 2013-2014, más de medio millón de personas se enfermaron o lastimaron en el sitio laboral.
Aunque algunos oficios son más peligrosos que otros, las estadísticas indican que los trabajadores de origen étnico se encuentran dentro de los grupos más vulnerables.




