Amnistía Internacional dice que los solicitantes de asilo en la isla de Nauru se encuentran bajo condiciones equivalentes a la tortura.
El primer ministro Malcolm Turnbull ha rechazado las afirmaciones del grupo de derechos humanos Amnistía Internacional de que los solicitantes de asilo en la isla de Nauru se encuentran bajo condiciones equivalentes a la tortura.
El jefe del Departamento de Inmigración también ha rechazado esta acusación, diciendo que la encuentra personalmente ofensiva.
Según denuncia Amnistía Internacional, muchos de los 400 solicitantes de asilo en Nauru que han pedido ser trasladados a Australia, han intentado suicidarse debido a las condiciones carcelarias a que se enfrentan en su situación de detención indefinida.La organización humanitaria ha publicado un nuevo informe titulado La isla de la desesperación basado en el trabajo de investigación y de campo realizado en Nauru entre los meses de julio y octubre de este año.
En este informe, Amnistía describe el programa de detención como un "régimen sistemático de abandono y crueldad."El primer ministro Malcolm Turnbull ha negado rotundamente estas afirmaciones en una entrevista en la A-B-C.
"Bueno, yo rechazo esa afirmación totalmente. Es ... absolutamente falso. El compromiso del Gobierno de Australia es compasivo, y fuerte."
Por su parte, el jefe del Departamento de Inmigración y Protección Fronteriza, Michael Pezzullo, también ha rechazado estas afirmaciones.
"Yo rechazo categóricamente, tanto en nombre de mi propio departamento, y para explicar la política del gobierno en este sentido ... no es la posición del gobierno australiano ni la posición de este departamento el desobedecer las leyes internacionales o de otro tipo."
El gobierno de Nauru no ha respondido directamente al informe de Amnistía.Sin embargo, ha criticado un reportaje que emitió la televisión A-B-C en el que se hacían acusaciones similares y citaba a niños y niñas que estaban en Nauru.Acorde a la política de inmigración de Australia, los solicitantes de asilo interceptados que tratan de llegar al país en barco son enviados a un campamento en Nauru o a la Isla de Manus en Papua Nueva Guinea para procesar su solicitud de asilo.
Además, estas personas no tienen derecho para después ser re asentados en Australia.
El Gobierno insiste en que con esta política está tratando de convencer a la gente de que no realicen estos peligrosos viajes en barco.El senador independiente Nick Xenophon ha dicho que el Gobierno tiene que encontrar un equilibrio.
"Es importante que te impida el flujo de barcos a este país. Pero eso no significa que tengamos que ser crueles. Es muy importante que existan garantías para los derechos de las personas, sus derechos humanos."
El senador independiente Derryn Hinch ha puesto en duda la fiabilidad del informe de Amnistía.
"La posición de Amnistía Internacional es bastante simple, bastante insistente y, creo, que bastante exagerada en muchas cosas. Yo me quité le etiqueta de Amnistía Internacional del alambre de púas, el logo, cuando hace algunos años empezaron a defender a asesinos convictos en los Estados Unidos."
El Gobierno de Turnbull ha estado tratando de organizar el reasentamiento de los solicitantes de asilo en otros países.Pero, hasta ahora, sólo ha llegado a un acuerdo con Camboya, una opción que resultó muy impopular entre los refugiados.Australia también se enfrenta a la presión sobre su otro centro de detención en Papúa Nueva Guinea que alberga a 823 hombres.En abril, el Tribunal Supremo de Papúa ordenó su cierre.
El primer ministro no ha querido hacer comentarios sobre las conversaciones con otros países respecto al reasentamiento de los refugiados.
Esas conversaciones se producen cuando Australia se ha comprometido a acoger a algunos de los refugiados centroamericanos de Honduras, El Salvador y Guatemala que han llegado a Costa Rica.
El Departamento de Inmigración ha dicho a primeros de esta semana en el parlamento que todavía no han llegado todavía ninguno de estos refugiados, pero que podrían comenzar a llegar en cualquier momento.El departamento dice que aún no se ha determinado cuánto tiempo durará este programa.




