Los sobrevivientes y familiares de las 51 personas que perdieron la vida en la masacre de la mezquita de Christchurch en el 2019 confrontaron al perpetrador del ataque durante el primer día de juicio en Nueva Zelanda.
Durante la audiencia del lunes en la máxima corte de Christchurch, los asistentes escucharon escalofriantes testimonios de varias víctimas, así como detalles anteriormente desconocidos sobre el crimen.
La corte escuchó que el perpetrador de 29 años calculó la hora y día de la masacre para maximizar el número de víctimas, y que dentro de sus planes estaba el quemar las mezquitas.
Durante la audiencia, francotiradores de la policía de Nueva Zelanda se colocaron en varios lugares cerca del tribunal para proteger a los asistentes.
Puntos Destacados:
- El lunes 24 de agosto el tribunal máximo de Christchurch escuchó las declaraciones de impacto en los familiares de las víctimas, con el fin de dilucidar una sentencia para el atacante.
- A casi año y medio desde la masacre donde murieron 51 personas en las mezquitas de Al Noor y Linwood en Christchurch, los familiares y seres queridos de las víctimas expresaron el dolor que aún sienten, que describen como un trauma insuperable que unió a su comunidad.
- El perpetrador de la masacre se declaró culpable de todos los cargos, incluido el de cometer un acto terrorista. Podría ser condenado a cadena perpetua.
Uno a uno, los sobrevivientes y familiares de los muertos en el ataque confrontaron al agresor y le contaron el sufrimiento que había causado.
Los padres de Ata Ahmad, quien fue asesinado en el ataque, intentaron ponerse en los zapatos de su hijo antes de morir.
"Trato constantemente de imaginar cómo se sintió mi amado Ata en el momento del ataque, cómo se enfrentó al tirador con el pecho armado solo con su coraje”, contó Maysoon Salama, La madre de Ata.
Me pregunto qué pensaba cuando se dio cuenta de que estaba dejando esta vida.
“¿Sabes cómo va a ser mi vida sin él? No puedo perdonarte. Te diste la autoridad de tomar las almas de 51 personas inocentes, su único crimen a tus ojos era ser musulmanes. Heriste a 49 y destrozaste los sueños de tanta gente inocente, enviudaste a 32 esposas y dos maridos, dejaste huérfanos a 51 niños. Atemorizaste a toda Nueva Zelanda y entristeciste al mundo entero. No creo que el mundo te perdone por tu horrible crimen contra la humanidad."
Janna Ezat, la madre de Hussein Al-Umari, otra de las víctimas, dijo que perdonaba al acusado.
Te perdono. El daño ya está hecho y Hussein nunca regresará. Así que solo tengo una opción. Eso es perdonarte.
Otros dijeron que no podían perdonar, pero hablaron de su notable determinación de no dejar que el odio ganara.
Khaled Majed Abd'el Rauf Alnobani, uno de los supervivientes del ataque, dijo que la comunidad se había fortalecido después del ataque.
"No estamos rotos. Nos hemos unido más. Tú hiciste eso y te lo agradezco".
Por su parte, el fiscal de la corona, Barnaby Hawes, explicó al tribunal detalles de cómo el acusado había planificado el ataque.
"Obtuvo información de Internet que incluía planos detallados de la mezquita, fotografías del interior de las mezquitas, ubicaciones de las mezquitas y detalles como fechas importantes en el calendario islámico para determinar cuándo la mezquita estaría más concurrida".
Durante la audiencia, se proporcionó evidencia que indicaba cómo el acusado había estudiado los diseños de la mezquita en los meses previos al ataque, volando un dron directamente sobre la mezquita y enfocándose en los puntos de entrada y salida.
También se reveló que tenía la intención de quemar cada lugar de culto hasta los cimientos y que había planeado atacar una tercera mezquita, pero fue arrestado antes de que pudiera.
“Obtuvo una gran cantidad de información sobre las mezquitas en Nueva Zelanda, principalmente las de la Isla Sur. Planificó su hora de llegada para asegurar que el máximo número de fieles estuviera presente”, explicó Hawes.
“El acusado analizó los diseños de las mezquitas para determinar las posibles rutas de salida que los fieles podrían utilizar para huir. Afirmó además que los ataques estaban motivados por sus creencias ideológicas y que tenía la intención de infundir miedo a personas que describió como invasores, incluida la población musulmana o, más en general, los inmigrantes no europeos.”
El 15 de marzo de 2019, el australiano Brenton Tarrant irrumpió en dos mezquitas durante las oraciones del viernes, matando a 51 personas e hiriendo a decenas de otras.
El hombre de Grafton, Nueva Gales del Sur, se declaró culpable de todos los cargos, incluido el de cometer un acto terrorista.
Mostró poca emoción cuando se leyeron en voz alta los nombres de sus víctimas.
El atacante puede enfrentar cadena perpetua, posiblemente sin libertad condicional.
La audiencia de cuatro días culmina el jueves.





