A cambio de un severo ajuste fiscal, el FMI otorgó en 2018 un crédito por 57.000 millones de dólares a Argentina, de los cuales el país ha recibido hasta ahora unos 44.000 millones. La deuda total ronda los 315.000 millones de dólares y se acerca a 100% del Producto Interno Bruto.
El mandatario recibió la banda presidencial y el bastón de mando de parte de Macri en el Congreso. Una escena muy diferente a la de hace cuatro años, cuando Cristina Kirchner dejó la presidencia un día antes de lo previsto y Macri fue investido por el presidente provisional del Senado.
Los únicos gobernantes extranjeros presentes fueron el cubano Miguel Díaz-Canel, así como los de Paraguay, Mario Abdo Benítez; y de Uruguay, el entrante Luis Lacalle y el saliente Tabaré Vázquez.
El presidente Jair Bolsonaro, de Brasil, no asistió pero le deseó a Argentina que "le vaya bien" con su nuevo mandatario, con quien mantiene una fuerte pugna ideológica.
Cristina Kirchner, de 66 años, juró a su vez como vicepresidenta y asumió la presidencia del Senado. La exmandataria, que tiene un juicio oral en curso por presunta corrupción y varias causas abiertas, se mostró muy cercana al mandatario, durante la ceremonia.
Macri así se convirtió en el primer jefe de Estado no peronista que pudo terminar su gobierno desde que Juan Domingo Perón llegó al poder, hace más de siete décadas.
Es así que Fernández es el primer presidente peronista que recibió la banda presidencial de un rival en tiempo y forma.
Argentina, que en 2001 vivió su peor crisis, con el mayor default de la historia, cinco presidentes en una semana y saqueos y disturbios que dejaron una treintena de muertos, se esfuerza por evitar otro estallido, en especial cuando países cercanos como Chile, Bolivia, Ecuador o Colombia atraviesan por duras protestas ciudadanas.



