La irrupción de Pauline Hanson ayer en el Parlamento de Camberra vistiendo un burka causó la condena inmediata del fiscal general, George Brandis, y las críticas de varios políticos, que consideraron que el acto responde a una mera treta política.
La irrupción de Pauline Hanson ayer en el Parlamento de Camberra vistiendo un burka causó la condena inmediata del fiscal general, George Brandis, y las críticas de varios políticos, que consideraron que el acto responde a una mera treta política.