Bill Shorten ha prometido traer a 4000 refugiados más a Australia cada año y también otorgar a la agencia de refugiados de la ONU AU$ 500 millones adicionales en cinco años si su partido gana las elecciones federales del próximo año.
El líder de la oposición, Bill Shorten, ha logrado evitar un debate potencialmente dañino sobre los solicitantes de asilo, asegurando el apoyo a las políticas existentes del laborismo y negociando algunos cambios menores.
En el segundo día de la conferencia del partido laborista en Adelaide, Shorten llegó temprano y dejó en claro que evitaría cambiar el procesamiento en alta mar o los giros de las embarcaciones que pretenden llegar a Australia con buscadores de asilo y refugiados.
Australia además aceptaría la oferta de Nueva Zelanda de reasentar a algunos de los refugiados de la isla de Manus y Nauru y se triplicará la cantidad de oficiales de la Policía Federal Australiana desplegados en el extranjero para interrumpir las actividades de tráfico de personas.
Entrevista con el director ejecutivo en funciones del Servicio para el Tratamiento y Rehabilitación de los Sobrevivientes de Tortura y Trauma en Sidney – STTARTS -, Lachlan Murdoch.





