La basta cantidad de carbón azul contenida en los manglares puede generar créditos de carbono en los mercados internacionales
Hasta hace unas décadas las extensas superficies de manglares ubicadas en varias regiones de América Latina eran consideradas tierras infértiles y hasta ociosas, que solo servían para extraer recursos como madera y para la pesca de algunas especies marinas. Hoy un grupo de expertos de tres países -Australia, México y Estados Unidos- trabajan arduamente para reivindicar esas extensiones de tierra y demostrar el papel que juegan en la lucha contra el cambio climático.
Hoy en día es Indonesia quien tiene la mayor extensión de manglares en el mundo, seguido por Brasil y México, pero es en Latino America donde se concentran más estos ecosistemas, de ahí que la investigación de momento esté centrada en los manglares mexicanos y en la basta cantidad de carbón azul contenida en esas superficies que puede generar créditos de carbono en los mercados internacionales.
La doctora Fernanda Adame Vivanco, académica de la Universidad Griffith e investigadora especializada en manglares nos cuenta sobre la importancia de estos ecosistemas, su función y las características del carbón azul.




