Las heridas que dejó el golpe militar en Chile, del que se cumplen 45 años, siguen sin cicatrizar. Las Fuerzas Armadas se resisten a abrir sus archivos y el poder económico y político de los defensores de la dictadura siguen presentes mientras las víctimas reclaman justicia.
El 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas perpetraron el golpe militar que acabó en el suicidio del presidente socialista Salvador Allende en el bombardeado palacio de La Moneda.
De esa forma se ponía fin al gobierno de la Unidad Popular, la primera coalición marxista que fue elegida en las urnas en América Latina.
La polarización de la sociedad, la dura crisis económica y la injerencia de Estados Unidos en un contexto de Guerra Fría abonaron el terreno para el éxito del golpe que dio paso a 17 años de cruenta dictadura del general Augusto Pinochet, con más de 3.200 muertos y unos 38.000 torturados, entre ellos, la ex-presidenta Michelle Bachelet, actual alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU.
Tras 28 años de democracia, el legado de Pinochet sigue siendo insoslayable en la vida política y económica de Chile.
Sobre el significado de este 11 de Septiembre conversamos con el analista político, escritor y periodista chileno Pablo Jofré Leal.





