Puntos destacados:
- Las inusuales auroras boreales y australes que se vislumbraron en el mes de mayo tuvieron su origen en una gran tormenta solar.
- El espectacular evento fue visible incluso en las ciudades de Melbourne, Adelaida y Perth y alcanzaron el norte de Queensland.
- Entrevista con el astrofísico, profesor asociado de la Universidad de Macquarie, Dr. Àngel López Sánchez.
La Tierra ha experimentado su mayor tormenta solar en más de veinte años.
Extraordinarios despliegues de color iluminaron el cielo de todo el mundo en el mes de mayo, asombrando a todos los que lograron vislumbrar el raro pero espectacular evento.
Las auroras boreales y las auroras australes suelen verse a una escala mucho menor.
Las famosas auroras boreales, sólo suelen ser visibles desde algunas zonas del norte de Europa y Canadá.

Por su parte, cuando las auroras australes se producen, sólo suelen ser visibles desde Tasmania y partes de Nueva Zelanda.
Pero a mediados de mayo, las espectaculares cortinas de luz púrpura y verde adornaron los cielos de Queensland, Victoria, Australia del Sur y Australia Occidental, así como lugares en España y México y los Estados Unidos.
¿Por qué ocurrió?
Todo tiene que ver con el clima solar, los campos magnéticos y las partículas lejanas del sol, según explica a ‘Australia en Español’ el astrofísico, profesor asociado de la Universidad de Macquarie, Dr. Ángel López Sánchez.
Nuestro sol es una estrella relativamente tranquila, pero tiene momentos de cierta actividad cada 11, 12 años. Y precisamente ahora nos estamos acercando a un pico de la actividad del sol que se prevé para el año que viene.Dr. Ángel López Sánchez, profesor asociado de la Universidad de Macquarie.
¿Qué pasó en 1859?
El Evento Carrington de 1859, llamado así en honor al astrónomo Richard Carrington, fue una potente eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) que impactó la Tierra.
Este suceso generó auroras boreales y australes que fueron visibles incluso en latitudes inusuales, como el Caribe. Además, causó perturbaciones en las redes de telégrafos, provocando incendios en algunas estaciones y afectando la comunicación telegráfica en todo el mundo.
El impacto del Evento Carrington fue significativo, aunque en una época en la que la tecnología eléctrica era incipiente. Si ocurriera algo similar en la actualidad, con nuestra infraestructura altamente dependiente de la electricidad y las comunicaciones, los efectos podrían ser mucho más devastadores.
Las eyecciones de masa coronal son una amenaza potencial para las redes eléctricas, los sistemas de navegación por satélite y las comunicaciones globales, lo que subraya la importancia de estudiar y prepararse para este tipo de eventos solares extremos.

López Sánchez señala que, aunque el Evento Carrington es el más intenso históricamente registrado, existen registros naturales de que ocurrieron eventos mayores entre 774 y 775 de nuestra era, que fueron “100 veces más intensos que el evento Carrington”, asegura.
“Sabemos esto porque tenemos la muestra radiactiva dentro de una gran cantidad de árboles y de hielo, donde se puede registrar que ha habido algo que ha ocurrido que ha aumentado la radiación que nos llegaba desde el exterior", explica.
Según el académico, todavía veremos más de estas espectaculares auroras en los próximos meses, mientras se completa este ciclo de actividad en el astro solar.
Para escuchar la entrevista completa con el Dr. Ángel López Sánchez, pulsa el botón de reproducción de audio que aparece al inicio de esta página.




