Con epicentro en el municipio chocoano de San José del Palmar, el violento sismo provocó el colapso de infraestructuras en varias zonas del país y obligó al Gobierno a declarar el estado de desastre nacional para acelerar las críticas labores de búsqueda y rescate bajo los escombros.
PUNTOS DESTACADOS:
- Un devastador terremoto de magnitud 7.4 sacudió el occidente de Colombia a primera hora del lunes, dejando un trágico saldo preliminar que ya supera el centenar de víctimas mortales.
- Socorristas y voluntarios en Colombia remueven escombros con las manos en una carrera contra el tiempo.
- El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió hace apenas tres días, declaró el estado de emergencia y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
Cuando el reloj marcaba las 7H34 de la mañana en territorio colombiano, un violento terremoto sacudió el occidente del país.
Con epicentro en el departamento del Chocó, y a 96 kilómetros de profundidad, el movimiento irrumpió en plena rutina matutina: familias preparando el desayuno, niños camino a la escuela y trabajadores en plena hora punta.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró el desastre de carácter nacional. En rueda de prensa, señaló que el terremoto de 7.4 de magnitud ya dejaba 111 muertos y 87 heridos.
En las grandes urbes como Cali, Pereira y Manizales, la sacudida desató momentos de pánico colectivo. En cuestión de minutos, las redes sociales se inundaron de vídeos grabados por los propios ciudadanos que captan la magnitud de la tragedia: personas aferrándose a postes en las avenidas, nubes de polvo tras el desplome de fachadas y daños en estructuras icónicas como la Catedral Basílica Metropolitana de Manizales.
El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, rompió en llanto al entregar el balance de víctimas y afectados por el terremoto.
La escena más dramática se vivió en las instalaciones del Hospital Universitario del Valle Evaristo García, en Cali, donde desprendimientos de mampostería y agrietamientos en las áreas de urgencias obligaron a una evacuación masiva de emergencia. Decenas de pacientes en camillas, personal médico y recién nacidos debieron ser trasladados a la intemperie y atendidos sobre los andenes en medio del caos.
Paralelamente, la mayor preocupación de las autoridades se centra en las zonas rurales del Eje Cafetero y el Pacífico colombiano. Reportes preliminares e imágenes difundidas por comunidades locales en plataformas digitales muestran que, en veredas y corregimientos alejados, viviendas de materiales tradicionales sufrieron colapsos parciales y totales. Los organismos de socorro intentan llegar a los caseríos más aislados, donde deslizamientos de tierra dificultan el acceso vial y han interrumpido los servicios de energía y agua potable.
El departamento del Chocó es uno de los más afectados por la tragedia. De la Espriella visitó Chocó y anunció que viajará en las próximas horas a Cali.
Para atender la contingencia, el Ejecutivo activó los protocolos de emergencia nacional con el fin de movilizar recursos y coordinar la ayuda logística hacia los municipios más vulnerables.
Socorristas buscan sobrevivientes
Socorristas y voluntarios en Colombia remueven escombros con las manos en una carrera contra el tiempo para hallar sobrevivientes del terremoto más fuerte de la última década.
En Cali, la tercera ciudad de Colombia y una de las más afectadas, rescatistas removían con sus propias manos los escombros en busca de señales de vida.
"Llegar hasta acá fue impresionante, parecía el fin del mundo, los carros y las motos en contravía buscando sus seres queridos", dijo a la agencia de noticias AFP el socorrista Nelson Moreno, que llegó para intentar rescatar a una amiga bajo dos torres de cinco pisos colapsadas. El padre de su amiga y el bebé de la mujer están heridos, pero salieron con vida.
"Ahora necesitamos linternas y gafas" por el polvo, para seguir con las labores en la noche, añadió, rodeado de cientos de voluntarios con perros en el lugar.
Los rescatistas arman cadenas humanas para sacar los restos del edificio, con picos y herramientas básicas. Cada tanto gritan "silencio" para recibir las señales de vida de los atrapados.

Hasta ahora se han presentado 47 réplicas, según la autoridad geológica.
Según el último balance del presidente además de las víctimas hay 61 edificios colapsados, 18 centros de salud averiados y 52 instituciones educativas afectadas.
Seis aeropuertos sufrieron problemas en su infraestructura y quedaron sin operación para vuelos comerciales, precisó.
Estados Unidos, aliado del nuevo gobierno, ofreció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia.
La presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la UE dispuso su servicio satelital Copernicus para las operaciones de rescate.
Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador también han ofrecido ayuda.
Centros hospitalarios colapsados
La ciudad de Pereira "atraviesa una situación histórica, difícil (...) algunos centros hospitalarios han colapsado debido a la demanda", dijo a medios con la voz entrecortada el alcalde Mauricio Salazar donde hay decenas de muertos.
En Cali hay al menos 20 estructuras colapsadas con personas atrapadas dentro, incluido el principal hospital público, según las autoridades locales.
"Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida (...) Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos, ayudando a las personas", dijo Andrés Felipe Mejía, un rescatista voluntario en la ciudad.
En Bogotá, los edificios fueron evacuados y cientos de personas salieron a las calles en medio del ruido de sirenas.
Pese a la alarma, el alcalde Carlos Galán aseguró que en la capital solo se han reportado grietas superficiales en algunas casas y edificios.
El fútbol también se vio afectado. Los partidos programados para esta semana fueron aplazados tras el terremoto, así como dos partidos en Colombia por las copas Libertadores y Sudamericana.
Shakira, la célebre cantante barranquillera, escribió un sentido mensaje en X: "Mi corazón está (...) con las familias que están pasando momentos de angustia".
El sismo fue percibido en países vecinos. Se sintió en algunas regiones de Venezuela, la capital ecuatoriana Quito y en diversas provincias de Panamá.
El 24 de junio un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 causó más de 6.000 muertos y destrucción en Venezuela.





