El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asumió hoy un segundo mandato de seis años, considerado "ilegítimo" por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la mayor parte de América Latina, que amenazan con aumentar la presión contra su gobierno.
Maduro, de 56 años, se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ, de línea oficialista), en un acto al que no asistieron representantes de la UE, Estados Unidos, ni de la mayor parte de América, excepto un puñado de mandatarios aliados.
Al calificar la investidura como una "farsa" y a Maduro como "dictador", el vicepresidente estadounidense Mike Pence aseguró que el gobierno de Donald Trump aumentará la presión contra lo que llamó "régimen corrupto", lo que augura más sanciones.
En las primeras muestras del rechazo regional, Paraguay rompió relaciones, Canadá, Perú y Argentina denunciaron una "dictadura" y la Organización de Estados Americanos (OEA) declaró "ilegítimo" al presidente Maduro.
Sobre la presión internacional, en medio de una severa crisis financiera conversamos con el diputado oficialista, Braulio Álvarez y con el académico y politólogo, Daniel Santolo en Caracas.





