Tras la muerte, hace unos días, de un millón de peces en el río Darling en Nueva Gales del Sur, el Gobierno anuncia medidas para evitar otro desastre ambiental.
El Gobierno de Nueva Gales del Sur ha anunciado que se desplegarán aireadores en todo el estado para ayudar a los niveles de oxígeno en el agua, en un intento por evitar otro fallecimiento de peces en masa. Tras la aparición hace unos días, de más de un millón de peces muertos en el río Darling, en NSW, por sequía y altas temperaturas, el Gobierno estatal se afana en prevenir otra desgracia natural.
El ministro de Industria Primaria de NSW, Niall Blair, ha asegurado que el fallecimiento en masa de los peces de Menindee se debió a una "tormenta perfecta" de factores que incluyen un flujo de agua severamente bajo, floraciones de algas y una repentina caída de temperatura.
Para evitarlo, el ministro ha anunciado que se desplegarán 16 aireadores en todo el estado en un intento por minimizar el riesgo de más muertes al aumentar el oxígeno en el agua. Acciones contrareloj tras las altas temperaturas que se esperan estos días en el estado.
Cuatro aireadores se instalarán en el río Darling como una "prioridad inmediata" y otros se desplegarán en el Lago Keepit cerca de Tamworth y el Lago Burrendong cerca de Dubbo.
Tras el desastre medioambiental, las reacciones de políticos y expertos oceanógrafos no se han hecho esperar y hacen un llamamiento a tomar soluciones rápidas y a una mayor inversión y preveción. Escucha el podcast más arriba.





