Estados Unidos aumentó su presión contra el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua con sanciones económicas contra dos altos funcionarios, la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, y el asesor de seguridad nacional Néstor Moncada, fuertemente rechazadas por Managua.
Las sanciones contra Murillo y Moncada bloquean todos sus bienes y activos bajo jurisdicción de Estados Unidos, e impiden a personas y entidades estadounidenses hacer negocios con ellos.
Las manifestaciones opositoras dejaron más 320 muertos, según grupos humanitarios, mientras que las autoridades reconocen 198 víctimas.
Esta es una crisis que no ha sido cubierta de manera amplia por los medios australianos y, sobre el la misma, conversamos con el abogado y agente migratorio en Nueva Gales del Sur, Carlos Lindo, quien nos dibuja la perspectiva de un Nicaragüense llegado a Australia en los 80 durante la revolución sandinista.





