La fiscal general interina de Perú, Zoraida Ávalos, declaró en emergencia al Ministerio Público y ratificó el apoyo a las investigaciones del caso Odebrecht en la lucha contra la corrupción, tras la renuncia de su cuestionado predecesor, Pedro Gonzalo Chávarry.
Ávalos resaltó que entre sus primeras decisiones al frente de la institución, está "apoyar a las fiscalías especializadas" que investigan los escándalos de corrupción vinculados a la empresa constructora brasileña Odebrecht.
También, dijo, que respaldará las indagaciones de los casos relacionados con delitos cometidos por funcionarios públicos, así como las indagaciones a la mafia judicial de tráfico de sentencias, conocida como "Cuellos Blancos", caso al que ha sido vinculado por una investigación fiscal el cuestionado fiscal Chávarry.
La Junta de Fiscales Supremos del Ministerio Público aceptó la renuncia del cuestionado Chávarry -anunciada el lunes- y designó a Ávalos en su reemplazo por 60 días, en medio de una crisis institucional generada por la investigación de los lazos de la brasileña Odebrecht con expresidentes y líderes políticos de Perú.
Para hablar sobre el impacto de la designación de la nueva fiscal general y de la declaratoria de emergencia al Ministerio Público, conversamos con el académico y analista político en Lima, Javier Torred.





