Varios parlamentarios australianos no declararon que reciben gratuitamente los servicios de la televisión por cable y aunque la acción no es ilegal, sí ha generado algunas suspicacias sobre los derechos que tienen los parlamentarios.
Varios parlamentarios australianos no declararon que reciben gratuitamente los servicios de la televisión por cable y aunque la acción no es ilegal, sí ha generado algunas suspicacias sobre los derechos que tienen los parlamentarios.