Nicaragua continuaba hoy bajo un clima de tensión y caos pese a que el presidente Daniel Ortega revocó la polémica reforma al sistema de pensiones que hundió al país en el caos con violentas protestas, saqueos y choques con la policía, que han dejado - según varias organizaciones - 28 muertos.
La vicepresidenta y primera dama Rosario Murillo intentó aliviar la tensión al anunciar en rueda de prensa la decisión de liberar a los detenidos en las protestas, a petición del arzobispo de Managua Leopoldo Brenes, "estableciendo las bases del diálogo".
Reveló también que una policía murió el domingo en las protestas. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) dijo que actualizó el conteo de víctimas fatales a 27, sin incluir a la policía, con lo que el total de muertos subió a 28.
Entrevista con el periodista Nelson Rodríguez en Managua.





