A poco más de un año de emprender una operación binacional para recuperar tres pequeñas piezas arqueológicas, la embajada de México en Australia ya se prepara para enviar las figuras precolombinas a México
Lo que parecía una simple visita a una tienda de antigüedades, meses después se tornó en pesquisas policíacas y en una operación binacional entre México y Australia para recuperar tres piezas arqueológicas mexicanas que se encontraban a la venta de manera ilegal en una tienda de antigüedades en Tasmania, Australia.
A principios del año pasado una persona de nacionalidad mexicana -que por motivos de seguridad no puede ser nombrada- informó a la embajada mexicana en Australia sobre la posibilidad de que las piezas que estaban a la venta en una tienda de antigüedades en Tasmania podrían ser originales y podría tratarse de tráfico de piezas arqueológicas. La persona envió fotos de las piezas y con esa evidencia las autoridades mexicanas en Australia pidieron una evaluación a los expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en México.

El dictamen emitido por el INAH fue positivo. Se trata de piezas originales. La primera es una vasija -al parecer elaborada en barro modelado- con características propias de la cultura teotihuacana hacia el periodo del clásico mesoamericano(200-650 d.C). La segunda pieza es una figura antropomorfa con rostro de un personaje posiblemente femenino, que los expertos han determinado podría pertenecer a la cultura huasteca, en el periodo posclásico mesoamericanos (1000-1521 d.C.). La tercera pieza es una vasija de barro modelado que por sus características se ha determinado que podría haber sido manufacturada por alguna cultura de tradición de tumbas de tiro, las cuales se asentaron en el occidente de México durante el periodo del preclásico tardío y el clásico (300 a.C. – 600 d.C.)

La policía australiana no ha hecho mayores declaraciones sobre estas pesquisas, pero se sabe por la embajada mexicana que hasta el momento no hay personas detenidas relacionadas con el caso y no se ha determinado cuál fue la ruta de estas piezas. Por su parte, el gobierno de México no descarta la posibilidad de solicitar una investigación más detallada para saber cómo llegaron estas piezas a territorio australiano.





