La familia, procedente de Sidney, denuncia que las autoridades den solo permiso de entrada a un adulto y un niño para su despedida y lamenta la falta de compasión.
En Queensland, un padre de 39 años, con cáncer terminal cuya esperanza de vida es de pocos meses, lucha por que el gobierno del estado le permita pasar sus últimos días de vida, con sus cuatro hijos. Se da la circunstancia de que los pequeños se encuentran en Sidney y las autoridades tan solo permiten que uno de los cuatro, cruce la frontera y pueda despedirse de su padre. La familia deberá elegir cual de ellos pasará sus últimos días con él.
Hasta ahora, sus seres queridos han pedido una exención al gobierno de Queenslad pero, por el momento, ha sido denegada. Hace tan sólo un mes que el paciente fue diagnosticado de cáncer cerebral y pulmonar y su esperanza de vida es menor a tres meses, por lo que se cree es poco probable que viva más allá de la navidades.
Los casos dramáticos en los que hay pacientes graves o fallecidos que pasan sus últimos días en soledad, debido a las restricciones fronterizas por coronavirus, son cada vez mayores. Por ello se ha pedido "compasión" en estos momentos de pandemia a las autoridades.
Puntos destacados:
- Gobierno de Queensland deniega la visita de cuatro niños procedentes de Sidney para despedir a su padre, enfermo de cáncer terminal.
- La familia del paciente pide compasión por su padre, al que le quedan 3 meses de vida y denuncia que se ha ido "demasido lejos".
- Scott Morrison ha contactado esta mañana con la Premier Annastacia Palaszczuk para hablar varios casos.
Incluso hay llamadas continuas a la intervención del Primer Ministro Scott Morrison, ante las estrictas restricciones fronterizas actualmente en Queensland. De hecho esta misma mañana, el máximo mandatario se ha puesto en contacto con la Premier de Queensland, Annastacia Palaszczuk para analizar varios casos críticos y esta ha respondido que no se trata de una decisión personal.
Las autoridades sanitarias del estado, por su parte, aseguran que la visita de los cuatro niños al hospital, podría poner en riesgo a otros pacientes de cáncer. La familia se ha negado finalmente a elegir entre sus cuatro hijos, lo que consideran es "ir demasiado lejos" y piden a las autoridades "compasión".
La psicóloga clínica Gabriela Saavedra asegura que hay veces que se otorgan excepciones en hospitales en cuidados paliativos, cuando los pacientes están a punto de fallecer.
"Muchos casos habría que aplicar el sentido común, que se haga el test a los familiares y que puedan visitar a sus seres queriedos y no decirles no".
"Los servicios tienen miedo de ser expuestos en los medios de comunicación como negligentes, por eso se han vuelto ultra-estrictos.
´"Hay una sensación del que se va, se va muy solo. Hay una cierta culpa del que se está llendo no pueda despedirse. Por eso hospitales han favorecido el uso de videocámaras para que la familia se pueda despedir, pero no todos los pacientes están conscientes". Escucha el podcast presionando la imagen de arriba.





