"O aprueban los proyectos (que afectan los sindicatos), o nos vamos a elecciones"
El primer ministro Malcolm Turnbull cada vez nos acerca más a unas elecciones más tempranas de los esperadas, pues le está apostando a una disolución del parlamento en julio.
Turnbull anunció que convocará a debates a las dos cámaras, en sesiones extraordinarias en abril, en la búsqueda de detonantes para disolver las cámaras y llamar a elecciones.
Una doble disolución del parlamento le permite al gobierno, si el Senado le ha bloqueado un proyecto en repetidas veces, convocar a elecciones y de esa manera el Senado es electo en su totalidad.
En este caso, durante estas sesiones extraordinarias, el gobierno va a introducir de nuevo la legislación de Relaciones Industriales, que revive a la Comisión ABCC que vigila y controla las acciones del sindicato de la construcción en los sitios de trabajo.
Esa comisión fue creada por el gobierno de John Howard, en franca batalla con el sindicato de la construcción, y luego fue desmantelada por Julia Gillard.
En 2013, el proyecto para revivirla fue aprobado en la Cámara de Representantes, pero fue rechazado en el Senado después de haber sido revisado por un comité a fines de 2015.
En febrero de este año, el proyecto pasó de nuevo la Cámara Baja, fue enviado el 4 de febrero al Senado, que de nuevo lo envió a un comité senatorial para su revisión.
Otro proyecto que será debatido es una reforma a las leyes de Fair Work, sobre las organizaciones registradas.
La enmienda quiere establecer una comisión que investigue, y tenga poderes para vigilar y regular organizaciones registradas tales como los sindicatos.
Si los proyectos no son aprobados, Turnbull disolverá el Parlamento, y los australianos irán a elecciones el 2 de julio.
El primer ministro también anunció que adelantará en una semana la presentación del presupuesto federal que estaba prevista para el 10 de mayo y ahora será dado a conocer el 3 de mayo.
Varios senadores independientes han declarado que no apoyarán los proyectos en su estado actual, y si el gobierno no los enmienda, estos serán los detonantes para que Malcolm Turnbull convoque a elecciones con la esperanza de tener un nuevo senado que le permita pasar sus propuestas sin mayor obstáculo.




