El astro Lionel Messi y sus compañeros de la Selección serán recibidos como héroes el martes en Buenos Aires, donde millones de personas emocionadas aguardan su llegada para celebrar juntos la Copa del Mundo obtenida en Catar-2022, la tercera que suma la Albiceleste en su historia.
"Una vez que ya vienen consagrados los tenemos que recibir y decirles 'Gracias, muchachos'", dijo a la agencia de noticias AFP José Luis Quiroga, de 56 años, en la zona del Obelisco, lugar en el que se celebró la victoria y que fue escogido por los jugadores para festejar a su regreso a Argentina.
Este video aéreo muestra la cantidad de personas que salieron a celebrar en el Obelisco, en Buenos Aires, la victoria del equipo argentino.
Los jugadores anunciaron que el festejo se hará el martes en el centro de Buenos Aires. "El plantel CAMPEÓN DEL MUNDO partirá el martes al mediodía hacia el obelisco para festejar el título mundial con los hinchas. ¡Sí, somos CAMPEONES DEL MUNDO!", escribió la Selección en su cuenta oficial de Twitter.
En el predio de la Asociación del Fútbol Argentino en Ezeiza, a unos 10 kilómetros del aeropuerto internacional, fue montado un operativo especial de seguridad a la espera de que hasta allí se acerquen gran cantidad de aficionados a dar la bienvenida a la selección, según constató la AFP.
El operativo incluye varias postas con desvíos de tránsito en la ruta que comunica el aeropuerto con la capital argentina, por donde el martes pasará el autobús con los jugadores hasta llegar al Obelisco, adonde se espera se congregarán miles de personas.
A más de diez horas del arribo de la selección a suelo argentino, ya muchos fanáticos se apostaron con reposeras, sombrillas o carpas en el trayecto que une el aeropuerto con el predio de la AFA, para estar seguros de saludar el paso de los flamantes campeones.
En París miles de aficionados aclaman a los Bleus
Por otro lado los 'Bleus' también tuvieron un recibimiento con vítores en Francia, adonde miles de aficionaron los aclamaron en la Plaza de la Concordia de París, en un ambiente de fiesta.
Los jugadores y el seleccionador de Francia aparecieron en el balcón del hotel Crillon hacia las 21h40 locales para saludar a los numerosos aficionados que ondeaban banderas de Francia y proclamaban su agradecimiento a los Bleus.
La expedición había llegado unas dos horas antes al aeropuerto de Roissy procedente de Catar.
"Volveremos", prometió Mbappé este lunes en un mensaje de Twitter. "El despertar es difícil", admitió el equipo también en redes sociales.
El delantero Olivier Giroud habló desde la emblemática plaza parisina para la cadena francesa TF1. "Estos momentos hay que disfrutarlos, saborearlos, disfrutar. Es simplemente felicidad a pesar de todo. Nos daremos un fuerte abrazo y nos iremos de vacaciones, cargar las pilas porque hay una segunda parte de la temporada por jugar".
El también delantero Marcus Thuram también tomó la palabra: "Sabíamos antes del partido que nos mirarían millones de franceses, desgraciadamente no pudimos ganar pero lo que es seguro es que están orgullosos de nosotros y eso es lo más importante".

"Tenía que estar aquí, dar las gracias a los Bleus por todo lo que han hecho hasta ahora", confesaba Sandrine Djellas, aficionada de 53 años, con los colores de la bandera francesa pintados en la cara.
"Reunirse aquí con todo el mundo, es mi manera de darles fuerza", indicó Cheick Touré, estudiante de 16 años.
Al descender del avión, el seleccionador galo Didier Deschamps esbozó una sonrisa, al igual que Giroud, quien lucía un collar de flores azul, blanco y rojo alrededor del cuello.
“¿Qué más puedo pedir?”, Messi
El destino quiso que este pulso de generaciones entre el rey de los últimos años (Messi) y el que parece su anunciado sucesor (Mbappé) fuera en Catar, el país que los reunió como compañeros tras comprar el París Saint Germain, donde juegan ambos ahora.
Messi, que está ahora muy bien situado para seguir haciendo historia como aspirante a su octavo Balón de Oro, aseguró que todavía quiere jugar algunos partidos más con la selección argentina.
"¿Qué va a haber después de esto?", se preguntó Messi al declarar ante la televisión argentina en la zona mixta. "Obvio que quería cerrar mi carrera con esto, ya no puedo pedir nada", señaló el astro de 35 años.

Messi resaltó lo mucho que luchó en su carrera y que la Copa "se me dio casi al final", en su quinto Mundial.
El nuevo título de la selección argentina se suma a los logrados en 1978 y 1986, tras 36 años, con dos finales perdidas por el camino (1990 y 2014).
