El primer ministro Scott Morrison y el presidente chino Li Keqiang se han comprometido a reconstruir la relación bilateral entre ambos países.
Los líderes hicieron esta promesa durante una reunión durante la Cumbre de Asia Oriental en Bangkok el 3 de noviembre.
Se produce después de meses de tensas relaciones entre Australia y China. Un tensión que a China le gustaría que se disuelva, según dijo el presidente, Li.
Li dice también que el país trabajará con Australia para recuperar la confianza mutua y, al hacerlo, mantener la paz regional y global.
A pesar de las profundas divisiones por el expansionismo de China, el abuso de los derechos humanos y los intentos de interferencia extranjera, Morrison reiteró el aprecio de Australia por su socio comercial número uno.
La oposición se felicita
La oposición ha acogido con satisfacción la medida del primer ministro Scott Morrison para reparar la relación de Australia con China.
En declaraciones al programa de televisión Sunrise, el diputado laborista Joel Fitzgibbon ha dicho que la relación entre las dos naciones ha sido severamente dañada en los últimos meses y que ya es hora de que Morrison haga las paces.
"Ciertamente, hay mucho que reparar. La relación entre Australia y China nunca ha sido tan mala en todo mi tiempo que llevo en política. Este gobierno ha sido bastante abusivo, como se ha reflejado en China en los últimos años. China, por supuesto, ahora está tomando represalias y acogemos con satisfacción el hecho de que Scott Morrison finalmente ve la necesidad de reconstruir esa relación, es demasiado importante para nosotros."
