PUNTOS DESTACADOS:
- La ministra del NDIS, Jenny McAllister, afirmó que se está cerca de alcanzar un acuerdo entre el gobierno y la coalición para aprobar las controvertidas reformas.
- Grupos defensores de los derechos de las personas con discapacidad afirman que las reformas no deberían aprobarse sin garantías de que las personas no perderán sus pagos de apoyo del NDIS.
El Partido Laborista ha restado importancia a la preocupación de que los apoyos estatales para la discapacidad no estén listos cuando se necesiten, mientras el gobierno impulsa en el parlamento las polémicas reformas del NDIS dirigidas a combatir el fraude y el gasto.
Una investigación del Senado, liderada por el gobierno, recomendó el viernes que se aprueben los cambios al Plan Nacional de Seguro por Discapacidad (NDIS, siglas en inglés) sin modificaciones sustanciales.
La reforma recortaría 37.800 millones de dólares del NDIS en cuatro años y excluiría a 160.000 participantes al endurecer los requisitos de elegibilidad.
La ministra del NDIS, Jenny McAllister, afirmó que el acuerdo entre el gobierno y la coalición para aprobar los cambios está cada vez más cerca.
"Tenemos muchas esperanzas, e incluso diría que confianza, en que podremos llegar a un acuerdo", declaró el domingo en el programa Insiders de la cadena ABC.
La portavoz de la cartera de Salud en la oposición, Anne Ruston, solicitó una respuesta más contundente contra el fraude y la corrupción dentro de la agencia de seguros por discapacidad en el informe de la investigación.
La senadora McAllister afirmó que el gobierno aún está considerando las pruebas presentadas durante la investigación y señaló el fraude como un área que debe abordarse con la Coalición.

Sin embargo, los defensores y al menos un estado siguen preocupando por los cambios.
En una declaración conjunta, doce organizaciones de defensa de los derechos de las personas con discapacidad declararon que las reformas no deberían aprobarse en el parlamento en su forma actual.
"La reforma debe ser genuina y estar bien planificada", reza la declaración.
"Debe garantizar que las personas no sean desviadas de los apoyos del NDIS ni los pierdan a menos que existan apoyos alternativos financiados, operativos, accesibles y disponibles en la práctica".

Queensland se ha resistido a adherirse al programa Thriving Kids, un pilar fundamental de los planes federales para reducir costos del NDIS (Plan Nacional de Seguro por Discapacidad).
Según el programa, que se implementará a partir de octubre, algunos niños menores de ocho años con autismo o retrasos en el desarrollo pasarían a recibir apoyo estatal.
La ministra de la cartera de Discapacidad de Queensland, Amanda Camm, se negó a respaldar el acuerdo y calificó el cambio como un ejercicio de cambio de costos que carecía de detalles.
A pesar del conflicto, el Partido Laborista se mostró confiando en que las personas con discapacidad no se quedarían sin el apoyo que necesitaban.
"Tenemos hasta 2028 para hacerlo bien", dijo la senadora McAllister.
"No necesitamos contemplar demoras en este momento, porque estamos trabajando con los estados y territorios para cumplir con la fecha límite del 1 de enero".
El plan del Partido Laborista para el NDIS (Plan Nacional de Seguro por Discapacidad) supondría un recorte promedio de financiación de unos 5000 dólares anuales para los participantes.
“Es una reducción, y no negamos que tendrá repercusiones en las personas con discapacidad y sus familias”, declaró la senadora McAllister.
Reiteró su rechazo a la propuesta de crear un inspector general del NDIS, argumentando que ello conllevaría el riesgo de añadir más burocracia.
