Key Points
- La eliminación del aislamiento para personas infectadas con COVID-19 y aumentar los fondos para los hospitales estarán entre los temas que discutirán los líderes en la reunión del Gabinete Nacional este viernes.
- El premier de Nueva Gales del Sur, Dominic Perrottet, lleva tiempo pidiendo que se elimine el aislamiento obligatorio de cinco días.
Eliminar el aislamiento de las personas infectadas con COVID-19 y aumentar la financiación de los hospitales figurarán entre los temas de discusión durante la reunión del Gabinete Nacional este viernes.
El primer ministro Anthony Albanese recibirá a los líderes estatales y territoriales en el parlamento de Canberra en medio de un ambiente tenso por la presión del sector empresarial que pide eliminar el aislamiento obligatorio de cinco días para las personas con COVID-19.
El premier de Nueva Gales del Sur (NSW), Dominic Perrottet, insiste en que se debe y que los australianos deben asumir la responsabilidad personal de elegir.

«Tenemos que alejarnos de las órdenes de salud pública», dijo.
«Necesitamos un balance entre las recomendaciones de salud pública y los problemas de salud más amplios, como la salud mental, el bienestar social y los problemas económicos y financieros que enfrentan las personas en todo nuestro estado».
Albanese siempre ha dicho que se necesita un consenso nacional para implementar cualquier cambio, como ha ocurrido.
tendrían entonces que ser anulados, pero Albanese dijo que permanecerían disponibles mientras exista una órden de aislamiento obligatoria.
En cuanto a los pedidos de los líderes estatales para que el ejecutivo aumento la ayuda financiera a los hospitales públicos, el ministro de Salud, Mark Butler, dijo que el gobierno federal ya había extendido el apoyo por pandemia, y que dicha ayuda vence el viernes.
Butler también destacó los $760 millones de ayuda adicional que asignó el gobierno al sistema de hospitales públicos hasta fin de año.
La ayuda del personal de defensa en el sistema de cuidado de ancianos también finalizará el viernes.
El ministro de Defensa, Richard Marles, afirmó que la intervención fue aplicada de manera temporal y que ahora es un buen momento para eliminarla ya que hay menos brotes después del pico de invierno.
«Ha llegado el momento de que los recursos de la Fuerza de Defensa Australiana se dirijan a otras áreas de prioridad», dijo.
La ministra de Cuidado de Ancianos, Anika Wells, agregó que el apoyo de las fuerzas de defensa había fortalecido al sector.
Destacó que desde entonces el gobierno ha aumentado la capacidad de la fuerza laboral, ha incrementado las tasas de vacunación y ha elevado el suministro de medicamentos antivirales.
«Este ha sido y sigue siendo un momento increíblemente difícil para los australianos mayores, sus familias y cuidadores, y para los trabajadores y proveedores de cuidado de personas mayores», lamentó Wells.
El Gabinete Nacional, que también estudiará las recomendaciones para diseñar planes de respuesta ante los riesgos de inundaciones y otras emergencias, recibirá información del director médico sobre las cifras semanales de COVID-19 que actualmente van en descenso.
Su intervención se debe también a la aprobación provisional de una dosis de refuerzo de la vacuna Pfizer contra la COVID-19 para niños de entre seis meses y cinco años, por la Administración de Productos Terapéuticos.
La semana pasada, el regulador médico también otorgó la aprobación provisional años.
Los estados y territorios también publicarán los últimos datos semanales de COVID-19 el viernes.
La semana pasada se registraron casi 45.000 infecciones a lo largo y ancho de Australia, con más de 200 muertes.
