Puntos destacados:
- El suministro de combustible del país está bajo presión en medio de la guerra en Oriente Medio.
- El senador de los Verdes, Peter Whish-Willson, dijo que la situación se "parece a la crisis" de la pandemia de COVID.
Un senador de los Verdes ha pedido a los políticos que evaluen la posibilidad de que el Parlamento reduzca sus operaciones, como lo hizo durante la pandemia de COVID, para lidiar con la escasez de combustible provocada por la guerra en Oriente Medio.
La semana parlamentaria terminó el jueves por la noche, y los senadores y diputados regresan a sus estados de origen antes de volver a Canberra el lunes para otra semana programada.
Por otro lado, más de 500 estaciones de servicio se están quedando sin al menos un tipo de combustible, por lo que el gabinete nacional volverá a reunirse la semana que viene para decidir los próximos pasos.
El senador de los Verdes, Peter Whish-Wilson, ha cuestionado si el combustible del país debería utilizarse para transportar a miles de trabajadores a Canberra de distintas partes del país todas las semanas.
Dijo que volver a las operaciones que se pusieron en marcha durante la pandemia de la COVID-19 —durante las cuales los políticos instalaron sistemas para trabajar desde casa, pronunciar discursos y escuchar las votaciones mediante cámaras— demostraría a la población la gravedad de la crisis.
"Quizá tengamos que hacer lo mismo. Tenemos que manifestarnos y dar el ejemplo y reducir las sesiones presenciales en el parlamento como hicimos durante la COVID", dijo a los periodistas en Canberra el jueves.
"Ahora parece que se trata de una crisis similar, obviamente diferente en muchos aspectos, pero estamos llegando a un punto en el que resulta extremadamente preocupante.
"Y tenemos que dar el ejemplo y demostrar al pueblo australiano que, si nosotros podemos hacerlo, ustedes también pueden hacerlo".
La semana pasada, la Agencia Internacional de Energía recomendó a los australianos trabajar desde casa siempre que fuera posible y conducir a velocidades más lentas para limitar la demanda de petróleo durante el conflicto de Oriente Medio.
El gobierno no ha llegado a emitir la directiva, y varios líderes políticos, incluido el ministro de Industria Tim Ayres, han declarado que si es viable trabajar desde casa, los australianos pueden tomar esa decisión.
La oposición, que durante las últimas elecciones hizo campaña para reducir el trabajo desde casa, tampoco le ha dado luz verde.
La líder liberal adjunta Jane Hume destacó el impacto que las restricciones similares a las de la COVID tendrían en las pequeñas empresas.
Eso no ha impedido que varios países, incluidos Filipinas y Vietnam, introduzcan una semana laboral de cuatro días para conservar el suministro de combustible.
Solicitud para que el Primer Ministro financie el transporte público gratuito
Entre las recomendaciones de la AIE figuraban los llamamientos a los australianos para que consideraran usar transporte público.
El premier de ACT, Andrew Barr, está considerando buscar fondos federales para apoyar el transporte público gratuito.
Los políticos estatales votaron el miércoles en contra de una moción liberal para introducir tarifas de transporte público de 50 centavos para combatir el aumento de los costos del combustible.
El diésel ha alcanzado los 3 dólares por litro en la mayoría de las capitales, excepto en Darwin, mientras que el precio de la gasolina sin plomo se ha disparado por encima de los 2,40 dólares en varios lugares.
El Sindicato de Ferrocarriles, Tranvías y Autobuses instó al gobierno del estado de Nueva Gales del Sur a considerar la posibilidad de reducir las tarifas del transporte público o eliminarlas temporalmente.
Sigue a un llamamiento similar de los Verdes en Victoria, que exigieron al gobierno de Jacinta Allan que el transporte público fuera gratuito en el estado durante un mes.
