El juicio contra la expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez por un supuesto golpe de Estado en 2019 contra su predecesor, Evo Morales, arrancó en medio de controversias.
Unos aseguran que es presa política, otros la acusan de golpista.
La derechista de 54 años, encarcelada en La Paz desde hace 11 meses y en huelga de hambre desde el miércoles, es juzgada junto a ocho exmilitares.
Se le imputa haber asumido la presidencia de forma inconstitucional en noviembre de 2019 tras la renuncia de Morales (2006-2019) en medio de protestas multitudinarias por un supuesto fraude electoral denunciado por la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Asumí la presidencia de Bolivia sin pedirlo, sin buscarlo y mucho menos esperarlo... con la única misión de llamar a elecciones y pacificar el país en convulsión", aseveró el martes la exmandataria, que gobernó entre 2019 y 2020, en una carta que firmó como "presa política".
Su abogado Luis Guillén afirmó que el documento de apertura del juicio es una "presentencia", pues califica a la expresidenta como "de facto" e "inconstitucional".
Tras la apertura de la audiencia de presentación, que se realizó de forma virtual, Guillén se quejó por problemas en el audio y solicitó que se haga de manera presencial este juicio en el que están citados a declarar 76 testigos.
La Fiscalía anunció que presentará los testimonios por escrito, lo que la defensa rechaza al considerar que impide que ellos y los jueces les hagan preguntas.
Mientras avanzaba la audiencia, afuera del juzgado manifestaban decenas de partidarios de la expresidenta, encabezados por su hija Carolina Ribera. Se retiraron cuando llegó un grupo de detractores reclamando la condena de Áñez, constató un periodista de la AFP.
Después de dos horas, el presidente del tribunal cerró la sesión y dijo que pronto se fijará una fecha para la próxima audiencia. De acuerdo con la ley boliviana, el proceso puede durar hasta tres años.
Además, el tribunal modificará el documento de apertura de juicio que la defensa criticó, redactado por un juez suplente.
El martes, un grupo de 21 expresidentes de países iberoamericanos pidió a la ONU visitar a Áñez e informar sobre posibles "abusos de poder" en su contra.
Para el analista político y académico en La Paz, Carlos Cordero, este juicio tiene dividido al país.
Entrevistado: Carlos Cordero, profesor universitario, analista político y activista de derechos, valores y principios democráticos.





