Los líderes del recién disuelto Congreso de Perú evalúan presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional para revertir esa medida presidencial, aunque desconfían de los magistrados de esa corte, según aseguraba el jefe parlamentario Pedro Olaechea.
Las principales jerarquías del Congreso pidieron apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA) para revertir la disolución, pero el ente continental respondió que éste era un asunto interno y compete al Tribunal Constitucional (TC) peruano.
Vizcarra disolvió el Congreso ayer después de que éste insistiera en escoger a los nuevos magistrados del Tribunal en un proceso cuestionado por su falta de transparencia, aunque el presidente pidió que fuera postergado hasta adoptar un mecanismo más transparente.
El Plenario alcanzó a escoger apenas a un nuevo magistrado, un primo de Olaechea, hasta que la sesión fue suspendida por trifulcas entre oficialistas y opositores.
La disolución del Congreso y convocatoria a nuevos comicios legislativos fue apoyada por la cúpula militar, gobernadores y alcaldes, y resistida por el Congreso, que en respuesta juramentó como jefa de Estado interina a la vicepresidenta Mercedes Aráoz.
Sobre la caótica situación política en Perú, conversamos con el abogado fundador Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH), Ricardo Soberón.





