Puntos Destacados:
- El presidente de Argentina, el ultraderechista Javier Milei definió como “fraude montado” al intento de golpe en Bolivia de la semana pasada.
- Milei también acusó al gobierno de Luis Arce de controlar los tres poderes del Estado y tener más de “200 presos políticos”, incluida la expresidenta interina Jeanine Áñez.
- En respuesta, el gobierno de Bolivia convocó al embajador de Argentina en La Paz, Marcelo Massoni, para expresar su “enérgico rechazo” a las acusaciones.
Sinopsis:
El presidente de Argentina, el ultraderechista Javier Milei definió como “fraude montado” al intento de golpe en Bolivia, que hace una semana denunció el mandatario izquierdista Luis Arce. A este señalamiento se agregó el expresidente boliviano, Evo Morales.
La semana pasada el presidente Arce denunció al grupo de militares liderados por el general Juan José Zúniga que tomaron el control de la Plaza Murillo de La Paz, y accedieron al palacio presidencial con la ayuda de una tanqueta militar que impactó contra la puerta principal.
Después del presunto levantamiento militar encabezado, varios mandatarios latinoamericanos denunciaron un intento de golpe de Estado. Sin embargo, el ultraderechista Javier Milei, no comentó al respecto sino hasta el 30 de junio, cuando la Casa Rosada publicó un comunicado en el que manifestó que el gobierno de Luis Arce realizó un autogolpe.
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Mientras el vocero presidencial de Argentina, Manuel Adorni, asegura que el gobierno de Milei respeta la democracia y descarta algún conflicto con Bolivia.
En la nota argentina también acusó al gobierno de Luis Arce de controlar los tres poderes del Estado y tener más de “200 presos políticos”, incluida la expresidenta interina Jeanine Áñez.
En respuesta, el gobierno de Bolivia convocó al embajador de Argentina en La Paz, Marcelo Massoni, para expresar un “enérgico rechazo” a las declaraciones vertidas por la oficina del presidente Javier Milei.
La ministra de la Presidencia y canciller interina de Bolivia, María Nela Prada, informó que también mandó a llamar “en consulta” al embajador de Bolivia en Argentina, Ramiro Tapia. Además, rechazó las declaraciones del gobierno argentino.
Tras el despliegue de tropas militares en la plaza frente a la sede del gobierno boliviano en La Paz para tumbar una puerta metálica del palacio presidencial, sectores de la oposición de Bolivia y algunos alineados con el expresidente Evo Morales, sugirieron que lo ocurrido fue en realidad un "autogolpe", tal y como afirmó el destituido general Juan José Zúniga.
Sin embargo, el presidente Arce negó rotundamente estas versiones y sostuvo que el excomandante Zúñiga "actuó por cuenta propia", y no para favorecer su popularidad ante las elecciones generales de 2025.
Mientras el tres veces presidente boliviano, Evo Morales, rompió el silencio tras el “intento de golpe de Estado" del 25 de junio, asegurando que el país había sufrido un intento de “autogolpe”, y señaló del suceso al actual líder boliviano Luis Arce.
Además de la tensión diplomática entre Argentina y Bolivia, la crisis al interior de Bolivia aumenta ante la división en el partido oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) frente a los comicios generales en agosto de 2025. Tanto el ala del presidente Arce como la del expresidente Morales llevan meses acusándose de corrupción y tolerancia con el narcotráfico.








