El presupuesto federal australiano propone cambios al impuesto a la gancia de capital (CGT) y al 'negative gearing' para incentivar inversiones en viviendas nuevas y aumentar la oferta habitacional.
PUNTOS DESTACADOS
- El gobierno limitará beneficios fiscales para inversiones en propiedades existentes y favorecerá las viviendas nuevas
- El sistema de “grandfathering” permitirá que muchos inversores actuales mantengan las reglas anteriores
- Economistas aseguran que las medidas podrían ayudar a mejorar el acceso a la vivienda, aunque no resolverán por sí solas la crisis habitacional
El gobierno federal presentó en el presupuesto nuevas reformas orientadas a modificar la manera en que los australianos invierten en propiedades. Entre las medidas más comentadas destacan los cambios al capital gains tax (CGT) y al sistema de negative gearing, dos mecanismos fiscales que durante décadas incentivaron la inversión inmobiliaria en Australia.
La propuesta busca dirigir el capital de los inversores hacia viviendas nuevas en lugar de propiedades ya existentes. Según el plan, desde julio de 2027 el negative gearing solo se aplicará a nuevas construcciones residenciales, mientras que el descuento del CGT dejará de ser automáticamente del 50 por ciento y pasará a calcularse en función de la inflación real de las ganancias.
Uno de los aspectos más debatidos es el llamado “grandfathering”, es decir, la decisión del gobierno de mantener las reglas antiguas para quienes ya poseen propiedades bajo el sistema actual. El tesorero Jim Chalmers defendió esta medida argumentando que busca equilibrar la necesidad de reformar el mercado con la protección de quienes realizaron inversiones bajo normas anteriores.
Economistas como Saul Eslake consideran que las reformas podrían reducir el incentivo para que los inversores compitan con compradores de primera vivienda en el mercado de propiedades existentes. Sin embargo, advierten que las medidas no representan una “solución mágica” para la crisis habitacional, aunque sí podrían contribuir gradualmente a mejorar el acceso a la vivienda.
Las reformas también definen qué tipo de propiedades califican como “new builds”. Solo serán elegibles viviendas nuevas que aumenten la oferta habitacional, como construcciones en terrenos vacíos o proyectos “off the plan”. En cambio, renovaciones menores, ampliaciones o reemplazar una casa por otra similar no recibirán los beneficios fiscales propuestos.
Conversamos con la agente hipotecaria de FINZEN Carolina Espinoza.
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