Australia acusó a "un agente estatal sofisticado" del ataque informático que sufrieron el Parlamento y varios partidos políticos hace algo más de una semana.
El primer ministro, Scott Morrison, afirmó a los parlamentarios que los servicios de seguridad que investigan sobre el pirateo se dieron "cuenta de que también se vieron afectadas las redes de algunos partidos, el Liberal, el Laborista y los Nacionales".
Las autoridades informaron hace diez días de un "incidente de seguridad en la red informática parlamentaria" que obligó a los usuarios, incluidos el primer ministro y su gabinete, a cambiar las contraseñas y adoptar otras medidas de seguridad.
Las autoridades afirman que no saben quién podría estar detrás del ataque, o cuál era el objetivo.
Algunos medios especulaban sobre la implicación de China, aunque ninguna fuente oficial haya hasta ahora señalado a Pekín. Los expertos informáticos destacan que se necesita mucho tiempo y trabajo para identificar a los responsables del pirateo informático.
Fergus Hanson, un experto en ciberseguridad del Instituto de Política Estratégica Australiana, estimó que "es pronto" para señalar a alguien, pero que sólo hay "uno o dos" países capaces de lanzar el ataque informático.
Para este analista, China "está en lo más alto" en la lista de posibles sospechosos, pero tampoco descartaría a Rusia.
Para hablar sobre las implicaciones de este ataque cibernético conversamos con el académico experto en seguridad y estrategia en Canberra, Cesar Álvarez.





