La evidencia muestra que la IA está cambiando los empleos, en lugar de reemplazarlos por completo. Sin embargo, es probable que el impacto en la fuerza laboral australiana sea desigual.
Natalie acababa de reincorporarse al trabajo tras su baja por maternidad cuando perdió su empleo debido a una reestructuración.
"Fue un momento devastador, como si el mundo se me viniera abajo", comentó.
Ella cree que la inteligencia artificial influyó en la reestructuración y explica a SBS Examines que se presta más atención a lo que la tecnología significa para las empresas que a su impacto en los trabajadores.
Hablamos mucho de la IA desde la perspectiva de la empresa: lo que permite hacer a las empresas y las oportunidades de crecimiento que crea. Lo que falta es lo que esto significa realmente para las personas.
La profesora asociada Penny Williams, investigadora sobre el futuro del trabajo en la Universidad de Tecnología de Queensland, afirma que apenas se está entendiendo el impacto de la IA en los puestos de trabajo.
"No cabe duda de que la IA está cambiando el trabajo, pero aún no hay muchas pruebas de que esté sustituyendo puestos de trabajo por completo", explica a SBS Examines.
"Sin embargo, estamos observando bastantes indicios de cambios en la forma en que se realizan las tareas, en los flujos de trabajo y en los niveles de productividad de las personas".
El profesora asociada Williams afirma que el gobierno, las empresas y los trabajadores tienen un papel que desempeñar para mantener a las personas en el centro de la transición.
En este episodio de SBS Examines se recogen testimonios de personas cuyos trabajos se han visto afectados por la IA y se analiza cómo esta tecnología está transformando el trabajo.





