Analistas políticos repasan las reacciones políticas al fallecimiento de Bob Hawke y el legado que dejó el laborista.
Las reacciones al fallecimiento de Bob Hawke no se han hecho esperar. Las buenas palabras en torno al ex primer ministro han sido especialmente de afecto, destacando su calidad como persona y su buen humor. El propio Scott Morrison ha calificado de “hijo favorito de la nación”, al laborista. Sin embargo, las palabras de Tony Abbot han generado un alud de críticas. El ex primer ministro liberal aseguró que su corazón era laborista pero su cabeza liberal, al tiempo que aseguró que sus logros fueron en contra de la línea de su partido, “como lo demuestra la dirección política más reciente de los laboristas”, aseguró.
Expertos en el campo político han criticado que esas palabras de Abbott, lleguen en un momento poco apropiado, a tan sólo unas horas de su fallecimiento. Raúl Sánchez Uribarri aunque considera que las declaraciones no son compartidas por la inmensa mayoría de los australianos “el momento político no se presta a eso y seguramente las palabras sean contraproducentes para Abbot”. Sin embargo destacó que “son declaraciones honestas y seguramente reflejan su propio parecer”. Para el ex diputado laborista en Victoria, Telmo Languiller “el día posterior del fallecimiento de un gran primer ministro, debemos ser respetuosos”. Languiller destaca el humor y la personalidad de un hombre que supo contentar a todas las partes. Escucha las entrevistas más arriba.




