Los líderes de las islas del Pacífico expresaron su enojo y frustración en la Cumbre Climática de la ONU en Egipto, diciendo que se han convertido en meros ejemplos en las campañas ambientales y que las naciones más ricas no se preocupan por sus comunidades. Dado que se pronostica que las temperaturas globales seguirán aumentando, la nación insular de Tuvalu dice que no tiene más remedio que construir una versión digital de sí misma para preservar su cultura en medio del aumento del nivel del mar.
Sinopsis:
El año pasado una imagen dio la vuelta al mundo: la del ministro de Relaciones Exteriores de Tuvalu, Simon Kofe, dirigiéndose a la Cumbre del Clima de ese año pasado de pie y con el agua llegándole hasta las rodillas.
Este año, ha dado su discurso en video de pie en una réplica digital de un islote en Tuvalu amenazado por el aumento del nivel del mar.
“Desde la COP26 el mundo no ha actuado”, dijo Kofe en su discurso.
“Entonces, en el Pacífico hemos tenido que actuar. Hemos visto que las proyecciones de aumento de la temperatura se mantienen muy por encima de 1.5 grados centígrados. Prediciendo la inminente desaparición de islas como esta. Hemos tenido que tomar nuestras propias medidas de precaución con el Proyecto Futuro Ahora. A medida que nuestra tierra desaparece, no tenemos más remedio que convertirnos en la primera nación digital del mundo”.
Dentro de la cumbre, las temperaturas también estaban aumentando.
Los países acordaron en el acuerdo climático de París de 2015 limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados para fines de siglo si es posible.
Pero los científicos dicen que, con aproximadamente 1,2 grados de calentamiento ya alcanzados, es probable que ese objetivo no se cumpla.
Las naciones en desarrollo están cada vez más frustradas con los países ricos por no hacer lo suficiente para reducir las emisiones o ayudarlos a hacer frente al calentamiento de la Tierra.
El ministro de Cambio Climático y Resiliencia Nacional de Nauru, Rennier Stanislaus Gadabu, lamentó el fracaso de quienes están en el poder para evitar la crisis climática.
"A los que toman las decisiones, aquellos con poderes reales, simplemente no les importa. No les importan las comunidades que serán desplazadas y destruidas. No les importa la escasez de alimentos y agua que asola a los países pobres. Todo lo que les importa es el poder. Puro y simple”.




