PUNTOS DESTACADOS:
- Algunos mandatarios de la región han señalado que la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz podría disparar los precios del crudo y hundir la economía regional.
- Los reportes sobre la muerte del líder supremo, Alí Jamenei, han fracturado la postura diplomática en América Latina, alineando a los gobiernos en bloques ideológicos opuestos.
- Para el eje bolivariano, la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei es un "crimen de guerra".
La reciente escalada militar en Oriente Medio, marcada por ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán y los reportes sobre la muerte del líder supremo, Alí Jamenei, ha fracturado la postura diplomática en América Latina, alineando a los gobiernos en bloques ideológicos opuestos.
En el sur del continente, el gobierno del argentino Javier Milei ha consolidado su alianza estratégica con Washington y Tel Aviv, calificando la operación como un "acto de justicia necesaria" y elevando su alerta de seguridad nacional a nivel "alto".
Además, el ministerio argentino de Seguridad reforzó la vigilancia en fronteras y objetivos de la comunidad judía, citando la deuda histórica por el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).
Países como Argentina, Uruguay y, recientemente, Ecuador, ven a Irán como un factor de inestabilidad. La principal preocupación es la infiltración de la Fuerza Quds y el financiamiento de Hezbolá en la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay.
Expertos como Gonzalo Sánchez consideran que la presencia iraní en la región facilita el lavado de dinero y el crimen organizado, representando una amenaza directa a la seguridad hemisférica.
Mientras tanto, las dos potencias más grandes de la región latinoamericana han optado por la cautela diplomática. En México, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la inoperancia de la ONU, afirmando que el organismo "ya no cumple su papel" al permitir que la fuerza militar se imponga sobre el diálogo. México mantiene su principio de no intervención, pero lamenta profundamente la pérdida de vidas civiles.
Por su parte, el Brasil de Lula da Silva condenó la escalada y advirtió sobre el colapso de las negociaciones nucleares. Brasilia mira con nerviosismo el mercado de materias primas, ya que Irán es un destino clave para sus exportaciones agrícolas.
Mientras, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó que su país buscará convocar una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para abordar esta delicada situación. Antes, aseguró que en Irán no hay desarrollo de armas nucleares.
Para el eje bolivariano, la muerte de Jamenei es un "crimen de guerra". El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel y su colega de Nicaragua, Daniel Ortega, se solidarizaron con Teherán, calificando la "Operación Furia Épica" como una agresión imperialista que pone en riesgo la estabilidad de todo el planeta.
CONTENIDO RELACIONADO:

Caos aéreo en Oriente Medio: Australia alerta sobre el colapso de vuelos en la región
En tanto, el canciller de Venezuela, Yván Gil, eliminó de sus redes sociales el comunicado en el que había reaccionado al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurrido, y que derivó en la muerte del líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei.
El mensaje, publicado inicialmente en su cuenta de X tras confirmarse el fallecimiento de Jamenei, expresaba que “Venezuela condena y lamenta profundamente que, en un contexto en el que se desarrollaban esfuerzos diplomáticos y negociaciones en curso, se haya optado por la vía militar en contra de la República Islámica de Irán”.










