Puntos Destacados:
- La administración de Donal Trump ha reactivado la Doctrina Monroe, que busca consolidar la influencia de EE. UU. en el hemisferio Occidental, supeditando la soberanía de la isla a los intereses de seguridad nacional de Washington.
- Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez y el alto mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) calificaron la amenaza como "arrogante y neocolonial".
- Mientras el exilio cubano en Miami recibe las declaraciones de Donald Trump con júbilo, el gobierno cubano ha reactivado la retórica de la "Guerra de Todo el Pueblo", movilizando a las Milicias de Tropas Territoriales en ejercicios defensivos.
Sinopsis:
En una declaración que ha devuelto la relación bilateral a los niveles de confrontación de la Guerra Fría, el presidente Donald Trump afirmó poseer la potestad de actuar unilateralmente sobre Cuba.
Al calificar a la isla como una "nación fracasada", el mandatario sugirió que el país caribeño es el próximo adversario prioritario de su administración tras la captura de sus aliados estratégicos en la región.
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Esta postura se apoya en la reactivación de la Doctrina Monroe, que busca consolidar la influencia de EE. UU. en el hemisferio Occidental, supeditando la soberanía de la isla a los intereses de seguridad nacional de Washington.
Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez y el alto mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) calificaron la amenaza como "arrogante y neocolonial". El régimen ha reactivado la retórica de la "Guerra de Todo el Pueblo", movilizando a las Milicias de Tropas Territoriales en ejercicios defensivos.
Por su parte, expertos en defensa señalan que, aunque las Fuerzas Armadas Revolucionarias poseen un armamento mayoritariamente de origen soviético y envejecido, Cuba mantiene una doctrina de resistencia asimétrica. Señalan como fortaleza, que cuentan con una vasta red de túneles y fortificaciones subterráneas construidas durante décadas para resistir bombardeos.
Pero, la principal debilidad en este momento es la falta de combustible y piezas de repuesto que ha reducido drásticamente la operatividad de sus fuerzas aéreas y blindadas. Sin embargo, el gobierno comunista de Díaz Canel apuesta por el "costo político" que tendría para Estados Unidos una ocupación terrestre frente a una resistencia interna entrenada.
Mientras el exilio cubano en Miami recibe las declaraciones de Donald Trump con júbilo, analistas advierten que la asfixia total es un arma de doble filo que podría potenciar un éxodo migratorio masivo sin precedentes hacia las costas de Florida.
En un intento por evitar el colapso, el gobierno de Miguel Díaz-Canel impulsó la apertura a las micro y pequeñas empresas, proceso denominado "Perestroika cubana". Sin embargo, la Casa Blanca desestima este cambio como un "capitalismo de élite" destinado a salvar al Partido Comunista de Cuba.









