Puntos destacados:
- Este nuevo debate oral debía comenzar el próximo martes.
- La postergación se debe a una petición del Ministerio Público Fiscal y los abogados querellantes.
- El primer juicio por la muerte de Maradona fue anulado por el accionar de una de las magistradas del tribunal.
El juicio oral para determinar las responsabilidades penales tras el fallecimiento de Diego Armando Maradona presenta un nuevo retraso en el cronograma judicial. Las autoridades de la Provincia de Buenos Aires resolvieron reprogramar para el 14 de abril de 2026 el inicio del debate en los tribunales de San Isidro.
Este distrito alberga al Tribunal Oral Número 7, organismo encargado de juzgar a siete integrantes del equipo de salud que asistió al exfutbolista en sus últimos días.
Los acusados enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual y podrían recibir penas de hasta 25 años de prisión. La fiscalía argentina sostiene que el paciente fue víctima de una omisión de auxilio durante su internación domiciliaria.
La reconstrucción de los hechos sitúa el deceso el 25 de noviembre de 2020, fecha en la que Maradona falleció a los 60 años de edad. El fallecimiento ocurrió en una residencia alquilada en el complejo habitacional de Tigre, lugar donde el paciente debía transitar su etapa de convalecencia tras una intervención neuroquirúrgica realizada dos semanas antes.
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Según los protocolos de cuidados críticos, esta fase de recuperación quirúrgica exigía una vigilancia médica permanente y equipamiento de soporte vital. Sin embargo, el expediente judicial califica el escenario de la muerte como una gestión sanitaria negligente y carente de los estándares mínimos profesionales.
Los fiscales a cargo de la investigación afirman que el paciente sufrió un proceso agónico de al menos 12 horas sin recibir la asistencia terapéutica necesaria en una habitación que no contaba con suministro de oxígeno ni dispositivos de desfibrilación.
El camino hacia este juicio ha estado marcado por diversas interrupciones procesales, incluyendo la anulación de un proceso anterior por irregularidades administrativas.
La jueza Julieta Makintach resultó apartada de la causa tras ser señalada por montar un espectáculo mediático que afectó la imparcialidad del tribunal al autorizar la filmación de un documental mientras el proceso se encontraba en curso.
En el centro del debate judicial se encuentran siete profesionales con roles técnicos específicos. La nómina de imputados está encabezada por el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, señalados como los máximos responsables de la estrategia de cuidados.
Junto a ellos, el psicólogo Carlos Díaz y el médico clínico Pedro Di Spagna enfrentan cargos por su labor en el monitoreo diario del paciente.
La estructura de acusados se completa con los coordinadores administrativos Nancy Forlini y Mariano Perroni, además del enfermero Ricardo Almirón. Este grupo es investigado por ignorar signos clínicos de alerta y por la presunta alteración de las hojas de guardia para encubrir la falta de supervisión directa.
El abogado Vadim Mischanchuk, defensor de Agustina Cosachov, rechaza el selañamiento fiscal.
Las reacciones ante este nuevo aplazamiento reflejan la tensión social y jurídica que rodea a este caso de trascendencia internacional. Mientras las defensas técnicas de los acusados sostienen que el tiempo adicional es necesario para garantizar el derecho a la defensa, la querella que representa a la familia de Maradona denuncia una táctica de dilación procesal, según Giannina Maradona, hija del futbolista.
El arranque de este juicio marcará el inicio de la etapa final para establecer la verdad jurídica sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Diego Armando Maradona.







