PUNTOS DESTACADOS:
- Entre los liberados destaca el pastor evangélico Ruddy Palacios, cuya excarcelación fue solicitada expresamente por Estados Unidos.
- La periodista Jessica Palacios, detenida por su cobertura de las protestas de 2018, también fue liberada.
- El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos denunció que la acción es “cosmética”, pues aún permanecen 36 personas encarceladas por motivos políticos.
Presionado por el gobierno de Estados Unidos, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció la excarcelación de 30 presos políticos en Nicaragua, entre los que se encuentran periodistas, estudiantes, campesinos, defensores comunitarios y líderes religiosos.
El gesto, presentado oficialmente como parte de una política de “paz y reconciliación”, coincidió con la conmemoración de los 19 años del actual gobierno en el poder. Sin embargo, la medida estuvo marcada por la presión internacional y de la embajada de Estados Unidos en Managua.
El director general del Sistema Penitenciario de Nicaragua, Julio Guillermo Orozco, anunció la salida de prisión de opositores.
Entre los liberados destacan nombres con peso político y social. El pastor evangélico Ruddy Palacios, cuya excarcelación fue solicitada expresamente por Estados Unidos, y quien se ha convertido en símbolo de la presión diplomática internacional.
También recuperó su libertad Jessica Palacios, periodista crítica del régimen, detenida por su cobertura de las protestas de 2018 y por mantener un medio independiente en Managua.
Estados Unidos reaccionó de inmediato. “Los nicaragüenses votaron por un presidente en el 2006, no por una dinastía ilegítima vitalicia. Reescribir la Constitución y aplastar a la disidencia no borrarán las aspiraciones de los nicaragüenses de vivir libres de la tiranía”, publicó en X la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Desde las protestas de abril de 2018, cuando la policía y grupos parapoliciales sofocaron manifestaciones con saldo de más de 300 muertos, el país ha estado bajo un gobierno centralista e intolerante, marcado por el control absoluto de las instituciones.
En total, al menos siete presos políticos han muerto bajo custodia desde 2019, incluido el disidente Mauricio Alonso, quien murió en circunstancias oscuras, según el activista Jhosel Martínez.
Por su parte, familiares de los excarcelados celebraron la noticia como un alivio tras años de incertidumbre y aislamiento. En contraste, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) denunció que la acción es “cosmética”, pues aún permanecen 36 personas encarceladas por motivos políticos, lo que demuestra que el aparato represivo sigue intacto.
El ex presidenciable Juan Sebastián Chamorro señala que hay pánico en el régimen de Daniel Ortega tras la captura de Nicolás Maduro.
Daniel Ortega tiene 80 años de edad y cumple 19 años consecutivos en el poder en Nicaragua, en un segundo mandato que comenzó en 2007. El Gobierno que copreside con su esposa, Rosario Murillo, parece enfrentar uno de sus momentos de mayor incertidumbre, después de la captura de Nicolás Maduro, uno de sus principales aliados en la región.
Ortega señala que está en la lista de Estados Unidos tras criticar la presencia militar norteamericana en el Caribe.
La liberación de presos políticos en Nicaragua se inscribe en un patrón regional. En Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro recientemente, el gobierno de Delcy Rodríguez ha dicho que liberó a 116 presos políticos, aunque organizaciones de derechos humanos han denunciado que la cifra de presos liberados no rebasa los 54, y se estima que más de 800 permanecen detenidos.
En Cuba, organizaciones independientes reportan más de 700 presos políticos, con liberaciones parciales en 2025.







