Perú investiga una serie de supuestos abusos, psicológicos, físicos y hasta sexuales cometidos durante más de tres décadas en el seno de una secta religiosa, el Sodalicio de Vida Cristiana, creada por Luis Fernando Figari, un admirador de los dictadores españoles Francisco Franco y Primo de Rivera, en 1971 cuando el país andino vivía una dictadura de militares de izquierda.
En el centro de estas denuncias está su fundador y exdirector, el laico Luis Fernando Figari, quien vive en Roma desde hace más de seis años y este mes respondió ante las autoridades peruanas sobre acusaciones por abusos perpetrados contra jóvenes y adolescentes reclutas, aunque entre los cargos no están los vinculados a la violación porque estos prescriben en Perú.
Luis Figari se ha declarado inocente de cualquier cargo e incluso ha asegurado que no hay víctimas, aunque el actual líder del Sodalicio, Alessandro Moronni ha declarado que esta organización está trabajando con ellas.
Conversamos con la periodista peruana Paola Ugaz, autora junto a Pedro Salinas del libro Mitad Monjes, mitad soldados, que destapó el año pasado este escándalo en Perú y en el que se aborda por ejemplo, que uno de los denunciantes, identificado como Santiago, asegura que Figari lo penetró mientras le pedía que se masturbara.
Paola Ugaz nos cuenta en primer lugar sobre esta investigación




