El jefe del equipo de francotiradores que participó en el rescate de los rehenes de la cafetería Lindt, situada en el corazón financiero de la ciudad de Sídney y que fue tomada por Haron Monis el 15 de diciembre de 2017 con 17 personas en su interior, demandó a la Policía de NSW.
El funcionario, identificado solamente como Sierra 3-1, considera que se impidió que él y su personal hicieran su trabajo para salvar la vida del administrador de la cafetería, Tori Johnson, y la abogada Katrina Dawson.
En el recurso de 30 páginas, Sierra 3-1 alega que ha sufrido trauma psicológico por las decisiones adoptadas por sus superiores durante ese operativo, en el que además de Johnson y Dawson murió el atacante.
El tabloide Daily Telegraph informa que la demanda civil, que fue presentada ante un tribunal del distrito de NSW el 12 de abril pasado y se prevé que la audiencia se celebre el próximo año.
Se espera que el caso examine nuevamente varios aspectos de la toma de la cafetería.
La demanda se da después de que su queja fuera desestimada por la Comisión de Conducta y Reforzamiento de la Ley, en la que aseguró que los oficiales superiores perjuraron en la investigación inicial.
