Puntos destacados:
- La Coalición afirma que quiere aumentar la oferta de viviendas mediante la financiación de infraestructuras y, al mismo tiempo, reducir la migración.
- Un experto ha advertido que reducir drásticamente la migración podría empeorar la situación de los australianos.
Australia solo debería permitir la entrada de un migrante por casa construida, ha presentado la oposición en su refutación del presupuesto federal.
La relación entre la crisis inmobiliaria en Australia y los recortes a la migración fue central en la primera respuesta del líder de la oposición Angus Taylor al presupuesto federal de Jim Chalmers, una maniobra dirigida a recuperar los votos que perdió contra One Nation, según expertos.
"Este es un plan de vivienda con sentido común. Australia solo debería traer a tantas personas como pueda albergar", dijo el jueves por la noche.
"Con los laboristas, la migración ha superado el número de viviendas y eso pone presión sobre los alquileres, los precios de la vivienda y sobre todo los jóvenes australianos que quieren salir adelante".
El plan de la oposición incluye reducir la burocracia, reorientar una gran parte de la agenda inmobiliaria del Partido Laborista, de 47 000 millones de dólares, y reciclar el fondo de infraestructura de 5 000 millones de dólares, como parte del discurso del exlíder Peter Dutton para las elecciones de 2025.
¿Qué hay detrás de su agenda para solucionar la crisis de la vivienda y cómo se compara con el del Partido Laborista?
La vivienda se utiliza para justificar los recortes migratorios
La migración neta al extranjero (NOM) representa el cambio anual en la cifra de la población australiana por la llegada y salida de personas.
La oposición quiere limitar la NOM en función del número de viviendas construidas, lo que permitiría a la industria de la construcción ponerse al día.
No está claro cuáles serían las cifras exactas bajo un gobierno de coalición.
Si bien el gobierno se propone construir 1,2 millones de viviendas para finales de la década, según las proyecciones actuales, se quedarán con 200 000 viviendas por debajo de la meta.
Entre 2024 y 2025, se construyeron 174 752 viviendas y apartamentos. La NOM alcanzó 306.000 personas en el mismo año.
El profesor emérito Hal Pawson, del Centro de Investigación sobre el Futuro de las Ciudades de la Universidad de Nueva Gales del Sur, dijo que la suposición de que todo migrante necesita una nueva vivienda era "bastante extraña".
Dijo que es el número de hogares, no de personas, lo que impulsa la demanda de vivienda, y señaló que el tamaño promedio de los hogares es de 2,5 residentes.
"Creo que el problema aquí es más complejo y es que la migración no es lo que determina la demanda de vivienda que experimentamos en Australia, como mucha gente cree", dijo.
Pawson mencionó la pandemia de la COVID-19, una época en la que se cerraron las fronteras internacionales y la migración disminuyó, pero tanto los precios de la vivienda como los alquileres subieron, lo que ilustró la "complejidad del mercado".
La NOM ha estado siendo objeto de escrutinio en los últimos años por parte de algunos políticos conservadores que han criticado la percepción de un repunte, lo que en realidad podría interpretarse más bien como una estabilización, ya que las cifras se acercan a las de antes de 2020.
La NOM había caído a 94 000 puntos negativos en el momento más álgido de la pandemia de la COVID-19, en marzo de 2021, pero luego aumentó considerablemente a medida que se reabrieron las fronteras.
Alcanzó un máximo de 555 000 en septiembre de 2023 y se ha ido reduciendo lentamente. Según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas de Australia, en el ejercicio económico 2024-25 se situaron en 306.000 NOM.
El Tesoro había estimado previamente que esta cifra se reduciría a 260 000 migrantes este año, pero la noche del presupuesto revisó esta cifra a 295 000 y añadió 55 000 más en total con respecto a las estimaciones futuras.

Matthew Bowes, del programa de prosperidad económica y democracia del Instituto Grattan, advirtió que reducir los niveles de migración podría impedir el crecimiento económico y dejar a "los australianos en una peor situación".
"Creo que debemos tener mucho cuidado con las ventajas y desventajas de las que estamos hablando aquí. En última instancia, la migración en Australia logra muchos propósitos económicos y sociales", dijo.
"Los migrantes desempeñan un papel importante a la hora de cubrir determinados sectores del mercado laboral que no podemos cubrir a nivel local, pero en términos más generales, también impulsan la productividad australiana".
¿Qué propone la Coalición en materia de vivienda?
La oposición ha prometido un fondo de infraestructura crítica de 5 mil millones de dólares —destinado al agua, el alcantarillado y el acceso a las carreteras— para desbloquear 400 000 nuevas viviendas. La noche del presupuesto, el Partido Laborista destinó otros 2000 millones de dólares a un fondo de 1500 millones de dólares con un mandato similar.
La oposición también se enfocará en el costo de construir una nueva vivienda, diciendo que lo reducirá en 70 000 dólares al reducir la burocracia en virtud del Código Nacional de Construcción.
Pawson busca que se aclare lo que se va a reducir drásticamente, y también toma nota de los cambios realizados por el Partido Laborista en este ámbito y advierte que la desregulación conlleva riesgos.
"Sería cauteloso al respecto, porque la desregulación de las normas de construcción, que ya hemos intentado cambiar en el pasado en Australia y otros países, a veces tiene consecuencias imprevistas bastante graves", dijo.
Mencionó "el desastre de los edificios con goteras en Nueva Zelanda y el problema de los revestimientos inflamables en el Reino Unido" como ejemplos de casos en los que "lamentamos amargamente" la desregulación de las normas de construcción.
La oposición también tiene la intención de recortar una serie de programas para poder redirigir la financiación a la oferta.
Incluye el Housing Australia Future Fund (HAFF), que ha invertido 10 000 millones de dólares en la construcción de 40 000 viviendas públicas y asequibles, el programa Build to Rent y Help to Buy, un plan de capital compartido que ayuda a los compradores de primera vivienda.
El programa Build to Rent incentiva a los promotores inmobiliarios a construir viviendas exclusivamente para alquilar, ofreciéndoles descuentos fiscales, y destina al menos el 10 por ciento de las viviendas a viviendas asequibles.
"Es un sector que se está expandiendo con bastante rapidez y está empezando a hacer contribuciones significativas a la oferta de viviendas en general. No me parece lógico que se cambien las políticas que han ayudado a que eso suceda", dijo Pawson.
Bowes dijo que reducir el HAFF significaría tasas más altas de personas sin hogar, ya que es difíficl mantener el número de viviendas públicas con el crecimiento de la población.
"Significa que no se abordaran los desafíos actuales a los que se enfrentan las personas de bajos ingresos de nuestra comunidad como resultado de los costos de vivienda realmente altos que estamos viendo", dijo.
Cómo se comparan las políticas de vivienda del Partido Laborista y las de la Coalición
Pawson dijo que las partes están utilizando diferentes palancas para abordar la oferta y la demanda.
Dijo que el Partido Laborista se había centrado en gran medida en abordar la asequibilidad de la vivienda mediante el aumento de la oferta.
Esto incluye la financiación para construir viviendas, así como trabajar con los estados para simplificar los procesos de aprobación y las restricciones de zonificación, lo que está "empezando a dar algunos frutos".
Dijo que el presupuesto del martes amplió este margen para centrarse en cambiar el lado de la demanda, modificando el descuento fiscal sobre las ganancias de capital (CGT) y canalizando los beneficios de "negative gearing" hacia las nuevas construcciones.
Pawson señaló que, si bien la Coalición está de acuerdo en que hay que centrarse tanto en la oferta como en la demanda, lo que está haciendo es centrarse en desbloquear áreas en las que la falta de infraestructura impide construir más viviendas y reducir el crecimiento de la población mediante la reducción de la migración.
Calificó de "ilógica" la oposición de la Coalición a los cambios en "negative gearing", que la Coalición se ha comprometido a derogar en caso de ser elegidos.
"Sería lógico reconocer que esa (negative gearing) es también una de las razones por las que nuestras viviendas están sobrevaloradas, y no solo por el número de migrantes que vienen al país", afirmó.
"Vale recordar que el 80 por ciento de las propiedades que compran los inversores para alquilar o los propietarios privados son viviendas que ya existen, no son nuevas casas", dijo.
