Puntos destacados:
- El gobierno federal no hizo ningún cambio en los impuestos a la gasolina en el presupuesto federal.
- Establecerá una reserva de gas en la costa este para el mercado nacional.
Anthony Albanese ha defendido la decisión del gobierno de no aumentar el impuesto a las exportaciones de gas de Australia, desestimando los recientes llamamientos de los grupos de presión a favor de imponer una tasa del 25 por ciento a las exportadoras de gas.
El presupuesto federal no incluyó ningún aumento de los impuestos a la exportación de gas, a pesar de la reciente campaña para aumentar los impuestos a las exportaciones de gas y de las presiones para eliminar el sistema de créditos fiscales a los combustibles.
El gobierno descartó introducir cambios en los impuestos a la gasolina antes de la aprobación del presupuesto y, según se informa, las exportaciones de gas natural licuado (GNL) se utilizaron como palanca en las negociaciones con los socios comerciales para apuntalar el suministro de combustible líquido.
Los sindicatos australianos han pedido un impuesto del 25 por ciento sobre las exportaciones de gas, con el argumento de que habría recaudado 17 100 millones de dólares en el año fiscal 2023-24.
Sin embargo, el gobierno establecerá una reserva de gas en la costa este del país para destinar el producto al mercado nacional.
SBS News entrevistó a Albanese y le preguntó si era probable que el Partido Laborista revisara la propuesta si la guerra terminaba y la presión sobre el suministro de combustible disminuía. El mandatario sugirió que tales llamamientos no tenían fundamento.
"Es un eslogan", respondió.
"¿A qué te refieres? Porque nadie parece saberlo", agregó.
Albanese dijo que Australia tiene un impuesto sobre los recursos petroleros (PRRT), el mecanismo para gravar las ganancias obtenidas por la extracción de combustible.
"La gente habla como si no hubiera ningun impuesto. Hay un impuesto para las empresas. Está el impuesto sobre los recursos que también se destina al estado", dijo.
"El PRRT se diseñó para que suba con el tiempo a medida que se vaya reduciendo el costo de la inversión para crear estos proyectos".
El primer ministro dijo que el gobierno estaba priorizando los problemas inmediatos de suministro de combustible.
"El tema que nos preocupa en este momento, por supuesto... es el suministro del combustible a nuestra economía".
Los ingresos derivados del impuesto sobre la renta de los recursos petrolíferos han bajado en 100 millones de dólares y en este año fiscal alcanzan 1.400 millones de dólares, comparado con las previsiones presupuestarias de mitad de año en diciembre.
Esto ocurre a pesar del aumento de los precios del petróleo y el GNL desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
Se espera que los ingresos del PRRT suban a 1.900 millones de dólares en 2026-27, debido principalmente al aumento del precio del petróleo, antes de caer cada año siguiente hasta alcanzar los 1.250 millones de dólares en 2029-30, a medida que el precio del petróleo se estabilice.
Por el contrario, se prevé que el impuesto especial sobre la cerveza genere 3 100 millones de dólares en 2029-30.
Una publicación en las redes sociales del senador independiente David Pocock en la que destacaba la disparidad entre las dos fuentes de ingresos generó una oleada de apoyo a cambiar la forma en que se gravan las exportaciones de gas.
A pesar de que una investigación del Senado llegó a la conclusión de que el PRRT era ineficaz, el Partido Laborista decidió no tocar el impuesto porque temía que pudiera enfurecer a los principales proveedores de combustible que dependen del gas australiano.
El tesorero Jim Chalmers también señaló los cambios introducidos durante el mandato anterior del Partido Laborista, que intentaban hacer que las empresas de gas pagaran el impuesto al prinicpio de la vida de los proyectos.
— Con información adicional de la Australian Associated Press.
